Los stocks se recomponen y los precios bajan
Los rindes proyectados para 2010/11 en Estados Unidos siguen siendo conservadores, pues son inferiores a los de la campaña 2009. Flavia Rossi.
Esta semana, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda) difundió los primeros balances mundiales de la campaña 2010/11, trayendo nuevos datos sobre la mesa, los cuales permitirán formarse una idea de cómo será el ciclo que se viene.
Estados Unidos está sembrando más, las tareas avanzan rápidamente y el clima es favorable.
A pesar de eso, los rindes proyectados todavía son conservadores, pues la tendencia de largo plazo arroja resultados más bajos que los de 2009. Por esta razón, la producción de soja estimada ronda los 90 millones de toneladas (1,3 millón menos que la campaña anterior).
Ese volumen se combinaría con los cinco millones de toneladas que quedarían de la campaña 2009/10, volviendo al mismo nivel de oferta que hubo en este ciclo.
La recuperación de la oferta sudamericana de la oleaginosa respecto de la campaña 2009/10 afectará la demanda del país del norte.
En principio, se espera que la utilización (tanto interna como externa) caiga en más del cinco por ciento.
Lo importante es que, si bien las ventas de poroto serán menores, aún seguirán siendo mayores a la de años previos. Lo que tendrá un franco retroceso será el total de poroto dedicado a la molienda, procesándose lo mínimo desde la campaña 2004/05.
Con oferta estable y caída de demanda en Estados Unidos, los inventarios se recompondrán a casi el doble del ciclo que está terminando. Esto explicaría por qué el Usda espera que los precios de la campaña 2010/11 de soja y derivados sean más bajos.
En el mundo. La estimación de producción de Argentina para este año se mantuvo en 54 millones de toneladas mientras que la de Brasil fue incrementada a 68 millones.
Para 2011 se utilizaron rindes de tendencia, obteniéndose 50 y 65 millones de toneladas respectivamente.
Según el informe, Estados Unidos mantendrá el liderazgo de exportaciones en el mercado de poroto, mientras que Argentina y Brasil harán lo propio en los segmentos de derivados.
Concretamente, nuestro país volvería a concentrar el 57 por ciento de las ventas mundiales de aceite, contra el promedio de 52 por ciento de los últimos tres años.
La recuperación de la producción, que se anticipa para todo el mundo en la campaña 2010/11, será aprovechada para que la demanda crezca.
Debido a que China viene superando mes a mes su propio potencial de importaciones de poroto, es probable que se superen, no sólo las 46 millones de toneladas de este año sino también los 49 millones proyectados para el próximo.
El mercado de aceites podría estar más ajustado. Aunque China seguirá siendo el comprador más importante y recuperará parte del retroceso de la 2009/10, el volumen estimado de importaciones sería el segundo más bajo de los últimos cinco años.
El primer posicionamiento global anticipa que los stocks de Estados Unidos y del resto del mundo serán mayores en la campaña 2010/11.
El ritmo de siembra que logre ese país y las condiciones con que transite la fase crítica de cultivos será determinante para ajustar en un sentido u otro estos balances. Los precios no dependen sólo de fundamentos, aunque la influencia que de ellos reciben no es subestimable.

