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Lo bueno duró poco

A pesar de que muchas órdenes de venta se activaron, la situación no duró demasiado. Flavia Rossi.

11 de junio de 2010 a las 12:02 a. m.
Flavia Rossi*
Lo bueno duró poco

Este año, el productor se financió con el maíz y prefirió guardar la soja a la espera de mejores precios. La premisa fue vender mientras la exportación estuviera activa, con el recuerdo fresco de no poder colocar el trigo luego de cosechado.

Las posibilidades de vender disponible hace meses que están limitadas. La última pizarra fue a fines de febrero (457 pesos la tonelada ó 120 dólares) y desde entonces la única alternativa de colocación en puertos fue vender diferido (algo de físico o a través del término).

Los exportadores fueron cubriendo sin apuro los ROE que recibían y arrancaron junio con compras superiores a las 11 millones de toneladas. El panorama habría sido oscuro de no ser por la ampliación del saldo exportable.

Algo ha cambiado en estos últimos días. El arribo del maíz a los puertos se demora y los programas de embarque han obligado a pagar más para poder cumplirlos. Así fue que volvió a haber algunos negocios de maíz disponible y los precios reflejaron el anhelado FAS teórico (470 pesos ó 121 dólares).

La comercialización interna de soja ha venido tranquila. Hasta fines de mayo se habían comprometido 28 millones de toneladas, poco más del 50 por ciento de la cosecha y 10 millones más que un año antes. Sin problemas de liquidez y una visión alcista del mercado, a los exportadores les ha costado cara la originación, achicando sus márgenes de ganancia.

Las órdenes se fueron juntando en torno a los 900 pesos y fue el miércoles cuando algunos compradores lo convalidaron gracias a la suba externa de cuatro dólares en Chicago. Aunque el valor no se mantuvo por mucho tiempo y se limitó el volumen comprado, fue suficiente para disparar un importante caudal de fijaciones. Es que el mes había empezado con 10 millones de toneladas de soja sin precio, atentas a las oportunidades que se presentaran.

A pesar del ánimo, no hubo chances para repetirlo al día siguiente. El informe de Oferta y Demanda del jueves arrojó mayores stocks de lo que se descontaban, lo que sumado a buenos pronósticos de clima empujaron hacia abajo a las posiciones más cercanas de Chicago. Esto fue motivo suficiente para debilitar las ofertas internas, que volvieron a dejar atrás los ansiados 900 pesos para volver a lo 850-860 pesos.

*Analista de mercados de fyo.com - [email protected]