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La precampaña viene demorada

En el norte provincial es donde hay más indefinición. Aún hay campos por arrendar.

20 de agosto de 2010 a las 12:02 a. m.
La precampaña viene demorada

El ciclo 2010/11 para el maíz y la soja no termina de despertarse. Los movimientos en precampaña fueron incipientes y sólo han cubierto sus necesidades de genética y de fertilizantes los productores que venían con contratos de alquiler de largo plazo y con resto financiero para calzar las operaciones. Sólo ellos han definido su plan de siembra.

El resto, aún espera señales. La gran cantidad de campos aún por alquilar demora la planificación de la campaña y con ello la compra de los insumos. Las especulaciones que se realizan en torno a un posible baja en las retenciones al maíz también incide al momento de cerrar los negocios.

No para preocuparse. Sin embargo, en las empresas proveedoras de insumos, que participaron de la Jornada Soja + Maíz con Sustentabilidad realizada el miércoles en el estadio Orfeo, no hay signos de preocupación. Aseguran que si se compara esta campaña con las anteriores, el grado de avance en la comercialización de insumos es similar.

"Abril y mayo fueron meses fuertes para cerrar negocios. Luego hubo un bache y ahora parece que se va a reactivar de nuevo", sostuvo Francisco Demarchi, del departamento Comercial de la división Semilla de Nidera.

Si bien los criaderos esperan un aumento del orden del cinco por ciento en la superficie sembrada con maíz (el precio es su principal factor dinamizador), la indefinición respecto a los alquileres no permite aventurar números definitivos.

Según Demarchi, en la zona de Río Cuarto el 50 por ciento de los campos está aún sin alquilar cuando en años anteriores ya en mayo estaba 90 por ciento arrendado.

"Como el productor no sabe cómo le van a cerrar los contratos, aún no tiene definido como integrará los cultivos", sostuvo el representante de Nidera.

La demanda de fertilizantes también viene tranquila. "Sólo se mueve el glifosato para hacer los barbechos. Para el resto de los agroquímicos hay pedidos de cotizaciones pero negocios muy pocos", comentó Claudio Neumann, representante de ventas de la empresa Gleba, fabricante de productos para la protección de cultivos.

La financiación será una pata importante durante esta campaña, en especial para aquellos productores que cerraron el año pasado una campaña con números ajustados. Las empresas aseguran que hay mucho grano en el campo que aún puede ser soporte de inversiones.

Sur más dinámico. A diferencia de lo que ocurre en el norte, en la zona sur de la provincia, la precampaña avanza a buen ritmo. "Nos hemos quedado sin semillas de algunos híbridos debido a la demanda que tuvimos" destacó Federico Poffo, supervisor Regional Oeste del semillero La Tijereta. Los precios que expresan hoy la producción de carne y leche han impulsado las preferencias por el maíz. "Nuestro crecimiento ha sido significativo", sostuvo Poffo. Para el este y norte de la provincia, la empresa tiene como híbridos fuertes al LT632MG, LT618MG, mientras como "todo terreno" ofrece al LT624MGRR (o RR sólo), un híbrido granífero de buena aptitud silera.

El fuerte ataque que mostró en la campaña pasada la mancha ojo de rana sobre el cultivo de soja ha obligado a extremar las precauciones al momento de elegir la genética. "El 80 por ciento de las variedades de los grupos tres y cuatro están en la franja entre susceptibles y muy susceptibles a la enfermedad", alertó Anselmo Ávila, de la empresa Pionner que ofrece las variedades del grupo cuatro 94B73, 94M30 ("como muy tolerantes") y 94M80 ("medianamente tolerantes") como soluciones a la enfermedad.

De acuerdo con los ensayos que realizan periódicamente las empresas proveedoras de semilla, la genética de última generación en híbridos responde mucho mejor a la fertilización que materiales con algunos años en el mercado. En el caso de La Tijereta, experiencias a campo realizadas en la campaña anterior mostraron diferenciales de rendimiento entre los materiales modernos y los más antiguos de hasta 144 kilos por hectárea. Según el criadero, en principio, no habría relación con el tipo de suelo, híbrido ni clima. "La fertilización es una práctica que no se debe desestimar a la hora de realizar el cultivo de maíz, más aún si se maneja con la intención de reposición al suelo", explicó Poffo.