Fertilizar soja, con doble propósito
Resultados: la práctica permite subir los rendimientos y mitigar el desbalance nutricional de los suelos.
Las perspectivas de la presente campaña de soja y la respuesta del cultivo a la fertilización es uno de los temas que está en el foco de productores y técnicos. Fertilizar Asociación Civil (entidad cuyo objetivo es promover el uso responsable de la fertilización de cultivos y praderas) llevó a cabo una reunión para evaluar estos aspectos y el estado de los suelos, luego de las importantes cosechas que se vinieron registrando en el país. Haciendo referencia al estado de los suelos luego de las importantes cosechas de 2009-2010, las autoridades de Fertilizar comentaron que si bien en la última década hubo una tendencia positiva en el nivel de reposición de nutrientes, la cosecha pasada con altos rendimientos y un bajo aporte de fertilizantes resultó en un muy bajo nivel de reposición. Por eso, la recomendación es evaluar el contenido de nutrientes antes de la siembra con la perspectiva de que en esta campaña se pueda revertir esa tendencia negativa. "El crecimiento de la producción de granos y el consumo de fertilizantes es de una correlación altísima. Estamos convencidos que debemos aumentar la producción por hectárea a través del adecuado uso de los paquetes tecnológicos, entre ellos el de fertilización", sostuvo Pablo Pussetto, vicepresidente de Fertilizar. Desbalance. Si se toman en cuenta los cuatro principales cultivos (soja, maíz, trigo y girasol), en la campaña 2009-2010 se consumieron 2,60 millones de toneladas de fertilizantes, lo que representan 900.000 toneladas de nutrientes (N, P, K y S); sólo alcanzaron para reponer el 22 por ciento de los nutrientes extraídos y exportados a través de los granos. Del total de fósforo extraído se repuso sólo el 40 por ciento, del nitrógeno el 30, del azufre el 29 y del potasio, sólo el uno por ciento. Pussetto acercó otros datos: para la cosecha 2009/2010, el aporte del suelo al rendimiento de los cultivos fue equivalente a 6.246.000 toneladas de fertilizante, lo que representa 2.965.000.000 dólares.El 82 por ciento de este desbalance de nutrientes se explica por el cultivo de soja. A pesar de que la soja tiene la gran ventaja de aprovechar el nitrógeno atmosférico para cubrir entre el 50 y el 80 por ciento de sus necesidades de este macronutriente. Existen dos razones que explican este impacto: en primer lugar, la gran cantidad de hectáreas que se cultivan necesariamente magnifican la importancia relativa por sobre los otros cultivos. Pero la segunda razón es que esta oleaginosa es el cultivo que menor "cultura de aplicación" de fertilizantes registra. Por lo que el desafío hacia delante es cambiar la tendencia para que el nivel de reposición sea mayor. Prioridades. Haciendo foco en el cultivo de soja, con una producción en la campaña 2009/2010 de 52.700.000 de toneladas de granos y una extracción de nutrientes de 2.885.000 (tomando en cuenta que la soja toma el 60 por ciento del nitrógeno que requiere a través de la fijación biológica que realizan las bacterias), la reposición a través de los fertilizantes fue de 360.000 toneladas. Esto determina que el aporte o el financiamiento por parte del recurso suelo a la cosecha de soja representó el equivalente a 5.160.000 toneladas de fertilizante o 2.468.000.000 dólares, respectivamente, lo que se podría expresar como 136 dólares por hectárea o 47 dólares por tonelada de grano. Por esta razón, los propietarios de los campos deben tener como prioridad preservar el recurso natural "suelo", considerando los siguientes aspectos al momento de arrendar: priorizar los planteos técnicamente sustentables; apostar a contratos plurianuales; incluir cláusulas de conservación del recurso suelo y de rotación con gramíneas y calcular los costos encubiertos cuando el planteo de fertilización es deficiente.En este marco, y basados en el principio de que fertilizar soja es rentable y sustentable, Fertilizar aseguró que está demostrado que el cultivo responde a la fertilización y que la relación insumo-producto registra una evolución muy favorable. Relación favorable. Jorge Bassi, titular de la entidad, aseguró que la relación insumo-producto (kilos de soja necesarios para pagar un kilo de fertilizante) hoy es la más favorable de los últimos cinco años, siendo muy atractiva desde el punto de vista económico. Según estudios de la entidad, el 85 por ciento de los productores considera que fertilizar trigo y maíz es indispensable.
La mayoría considera esta práctica muy importante, mientras que sólo el 30 por ciento considera que fertilizar soja, lo es.Entre los motivos figuran: en porcentaje y en kilos, la soja tiene menos respuesta que los demás cultivos y la diferencia, a campo, no es tan visible como en otros cultivos; además, es muy complicado aplicar la fertilización en línea (la semilla de soja es muy sensible y para no provocar daños en el stand de plantas se reducen demasiado las dosis) lo que implicaría implementar algunas modificaciones en la estrategia de fertilización como, por ejemplo, realizar fertilizaciones ambiente al voleo anticipadas a la siembra.
Efecto residual. Los nutrientes se acumulan en el suelo y hay un efecto residual en el mediano plazo. "Nos perdemos parte del rendimiento por pensar en el corto plazo, cuando la soja responde bien al fertilizante aplicado en los cultivos antecesores. Esto fue ampliamente demostrado en los distintos ensayos de larga duración", remarcó Bassi.

