El trigo mira más al suelo que al cielo
En varias zonas de la provincia, el agua acumulada no alcanza para sembrar.
La precampaña de trigo no viene con el mejor ánimo y las expectativas iniciales no alcanzan a mover la aguja. A poco más de un mes del inicio de las primeras siembras en la provincia, el escenario agronómico para el cultivo dista mucho de ser el adecuado. La falta de agua en el perfil tiene condicionados los planteos productivos en buena parte de la provincia. En sus roles de productores y técnicos, Jorge Costamagna, integrante del grupo Crea Jesús María; Guillermo Rossiano, de la regional Aapresid Oliva-Oncativo; y Juan Pablo Fiala, asesor del Crea Proyección Norte, tienen claro y no discuten la importancia del trigo dentro de la rotación, como aportante de cobertura, mejorador del balance de carbono y de la infiltración en el perfil. Pero los tres plantean sus dudas sobre si en esta campaña estarán dadas las condiciones para incorporar al cultivo. Para que ello ocurra, los lotes deben partir con una disponibilidad de agua en el perfil de entre 180 y 200 milímetros, una reserva que muy pocos tienen en la provincia. Mirar el suelo. La incertidumbre fue el denominador común del panel que el trío de productores y asesores integró durante la Jornada Trigo Córdoba 2011 realizada ayer en el Centro de Convenciones del Dinosaurio Mall y que fue organizada por la Bolsa de Cereales de Córdoba. "En secano viene muy retrasada la recarga del perfil, incluso en aquellos lotes de soja y maíz sembrados con las lluvias de la primavera pasada. Por lo que estaríamos necesitando un aporte de entre 100 y 150 milímetros para lograr los perfiles adecuados de humedad inicial y que nos lleven a tomar la decisión de hacer trigo", concluyó Fiala, asesor del Crea Proyección Norte, una región dominada por el norte de Córdoba, parte de Santiago del Estero y Catamarca donde en la campaña pasada se sembraron 15.439 hectáreas con este cereal.Guillermo Rossiano, productor en la zona de Colonia Almada, aguarda que las posibles lluvias de abril le permitan incluir al cultivo. La regional de Aapresid que integra el productor aún tiene el recuerdo fresco de la campaña 2009/10, cuando por falta de humedad no pudieron incluir al cereal en el ensayo de larga duración que vienen realizando desde 2006."Tenemos la intención de hacer trigo pero, no obstante, las mediciones de agua inicial son muy bajas. Dependemos de las lluvias de abril. Normalmente, si en nuestra zona no sembramos a comienzos de mayo, luego la humedad superficial se complica", aseguró el productor.Muchos participantes de la jornada se aferraron a las palabras del especialista en agroclimatología Eduardo Sierra, quien deslizó la posibilidad de que durante los días de Semana Santa (21 y 22 de abril) se puedan producir lluvias en la provincia.Jorge Costamagna trazó un escenario difícil para el trigo que se viene en la zona de Jesús María. "La situación es bastante complicada. La sumatoria de las lluvias en los primeros tres meses del año, respecto enero-marzo de 2010, es menor y no llegamos a los 180 milímetros. Buscamos que el trigo se incorpore en aquellos lotes que han dejado de absorber agua 30 días antes", explicó el productor. La comercialización, juega. Ante este escenario de carencia, las proyecciones preliminares sobre el área triguera en la provincia están en baja respecto del año anterior. Según la Bolsa de Cereales de Córdoba, la superficie caería 17 por ciento, debido al déficit hídrico y, en menor medida, a los inconvenientes comerciales que aún afronta el cultivo. La posibilidad de segregar trigo por calidad fue una alternativa que Rossiano puso en marcha en la campaña pasada. "Contábamos con el espacio para hacerlo e hicimos el almacenaje en origen, a partir de una segregación por lotes. Pero no fue una buena estrategia, debido a que aún no pudimos vender el trigo", comentó el productor. Otros apostaron por la segregación a partir de acuerdos comerciales con molinos de la zona. "Estamos en un momento en que hay que dedicarle más tiempo a la comercialización", sostuvo Costamagna, quien en la cosecha pasada logró cerrar algunos forwards que, si bien no fueron al precio máximo alcanzado por el cereal, le permitieron obtener liquidez a fin de año.Bajo riego, el trigo ofrece otras posibilidades. Sin el condicionante agronómico que genera la falta de agua, las variables a seguir de cerca son las cuestiones financieras y de mercado. La estrategia de fertilización, por ejemplo, es uno de los parámetros que se pueden ajustar durante el desarrollo del cultivo, en función de un aumento del precio del cereal, para obtener un mayor rendimiento. En la cosecha pasada, en el norte de Córdoba se sembraron tres mil hectáreas bajo riego con un rinde promedio de 51,7 quintales por hectáreas y un máximo de 76.

