Buscando el rumbo
Los productos agrícolas han ido perdiendo incentivos para subir con la firmeza con que lo hicieron en los últimos meses. Leandro Gorrin.
A medida que se acerca el cierre del año, se observa que los productos agrícolas han ido perdiendo incentivos para subir con la firmeza con que lo hicieron en los últimos meses. Teniendo en cuenta que quizás los factores que más afectan la evolución de las cotizaciones son los propios fundamentos del mercado y el entorno en el cual éstos se desenvuelven, hay que decir que ninguno de ellos les está aportando demasiado sustento en la actualidad. Oferta. No han aparecido noticias de gran impacto más allá de la ya consabida preocupación por el clima seco que prevalece en nuestro país, el cual está condicionando el avance de la siembra tanto de soja como de maíz. Si se quiere, cabe mencionar al exceso de humedad en algunas regiones trigueras de Australia como un agente positivo para los precios, ya que está dificultando el avance de la cosecha. Pero fuera de estos hechos, no parece haber mayores riesgos inmediatos del lado del abastecimiento. Demanda. Se ha mantenido estable y sin sobresaltos. Las miradas siguen apuntando casi exclusivamente a la capacidad compradora de China, la cual, si bien no ha perdido dinamismo, quizás haya dejado de ser una sorpresa para los operadores. En todo caso, sigue siendo la oleaginosa la que mejor podría aprovechar su impacto en los precios. El consumo de maíz depende en demasía de lo que suceda en el Congreso estadounidense cuando se decida mantener o no los subsidios a la producción de biocombustibles, mientras que la comercialización de trigo sufriría un recorte si se confirma la mayor utilización forrajera en origen por mermas en la calidad de los cultivos a nivel mundial. El contexto. Los últimos meses han sido dominados por la incertidumbre respecto a la solidez de la recuperación económica global. Los principales indicadores en Norteamérica se caracterizan por la heterogeneidad, lo que no logra confirmar un crecimiento genuino. En Europa, continúan las dificultades de algunos países para afrontar sus deudas y en China se aplican sucesivas medidas para contener la inflación, algo que preocupa al mercado, por cuanto podría condicionar el ritmo y nivel de sus importaciones.En medio de todo esto, los fondos de inversión llevan adelante el tradicional ajuste de cierre de ejercicio para equilibrar sus carteras, lo cual incide negativamente en las commodities , ya que sus posiciones estaban muy compradas. Como aliciente cabe mencionar que los precios, a pesar de no haber podido continuar con la tendencia ascendente, tampoco han sufrido contracciones fuertes. Quizás haya que esperar a que pasen las fiestas para que el mercado se reacomode y vuelva a apuntar al alza.

