Aprovechar las oportunidades
La mejora en las perspectivas de producción permitió elevar la estimación del saldo exportable de maíz. Sumado a la reactivación de la demanda externa, aceleró las asignaciones de derechos de exportación de la ONCCA. Esto revitalizó el mercado del grano local.
Leandro Gorrin Analista de mercado de fyo.com [email protected] Externamente, los mercados agrícolas entraron en una densa calma en las últimas semanas, con pocas novedades que puedan afectar el comportamiento de sus cotizaciones. Con abultadas cosechas prácticamente descontadas en los precios, con algunos operadores comenzando a mirar de reojo las proyecciones para la próxima campaña y todo esto en un marco de mayor estabilidad macroeconómica, luego del impacto que tuvo la crisis de la deuda en algunos países de Europa, las commodities comenzaron a evidenciar una especie de lateralización. En el mercado local, en cambio, se viene observando un gran dinamismo en la comercialización, sobre todo, para el caso del maíz. La mejora en las perspectivas de producción permitió elevar la estimación del saldo exportable lo que, sumado a la reactivación de la demanda externa, terminó acelerando el ritmo de asignaciones de los derechos de exportación por parte de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca). Estas asignaciones acumularon alrededor de un millón y medio de toneladas durante el último mes y todavía les queda mucho por crecer durante marzo y abril, si se espera que se repitan las cifras de la campaña anterior. Los permisos de venta al exterior que reciben los exportadores revitalizaron notablemente su participación en el mercado. Se orientaron, fundamentalmente, a los negocios diferidos, por los cuales no están obligados a pagar el valor FOB oficial que establece diariamente el Ministerio de Agricultura. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, en las últimas semanas se habrían registrado operaciones de este tipo en los puertos río arriba por más de medio millón de toneladas, un volumen que no se venía negociando en ese recinto desde hace varios meses. Está claro que los compradores están aprovechando el escenario actual para originar todo el maíz necesario para atender la demanda que les llega desde el exterior, sabiendo que en cualquier momento el Gobierno puede quitarles esta libertad bajo el ya conocido argumento de asegurar el abastecimiento interno. Esto justifica que la atención esté puesta casi en su totalidad sobre el grano forrajero, dejando un poco de lado a la soja. La consecuencia directa de esta situación fue que el valor de la oleaginosa en el mercado disponible cayera en picada en las últimas semanas, contrayéndose alrededor de 15 por ciento y acelerando el empalme con los precios del poroto correspondiente a la nueva cosecha. Los 840 pesos que se pagaban el jueves por la entrega contractual equivalen a los 220 dólares del forward mayo/10. En este marco, y ante la incertidumbre de no saber por cuánto tiempo más los exportadores participarán activamente del mercado maicero por los derechos que otorga el Gobierno, al productor le urge aprovechar el contexto actual para asegurar la colocación de su mercadería. A la soja todavía le queda mucho tiempo por delante y con ella se podrá especular una vez que haya cedido un poco la presión de la oferta en plena cosecha. Entonces, a seguir atentos con el maíz.

