Pasturas: claves para una siembra exitosa
Una correcta planificación y un buen manejo inicial de la pastura asegurarán una buena producción de forraje. Desde el Inta señalan los principales puntos para obtener mejores resultados.
A fines del verano y comienzos del otoño se dan condiciones ambientales de temperatura y humedad que son muy favorables para la siembra de verdeos de invierno y pasturas perennes. Según Jorge Castaño, especialista en pasturas del Inta Balcarce, hay que tener en cuenta varios puntos que resultan claves para potenciar la producción de las pasturas.
Los técnicos y semilleros indican que una vez decidido los lotes a implantar, mezclas, densidades y otras medidas técnicas, es muy importante hacerse de semilla de calidad, que cumplan con todos los requerimientos del Inase en cuanto a pureza y poder germinativo.
Esto siempre se logrará si se opta por semillas certificadas de una procedencia certera que lo avale. Sin este paso, todo lo demás puede frustrarse.
Planificación
La primera recomendación es tener una adecuada planificación, al menos desde un año antes de la fecha de siembra de la pastura. Planificar cuáles van a ser los cultivos antecesores que van a usar previamente ese lote, explica el profesional.
En dichos cultivos anuales se controlarán las malezas problema con herbicidas específicos. Y destaca que otro aspecto importante es comprar semilla de calidad reconocida.
El Instituto Nacional de Semillas (Inase) obliga a los proveedores de semillas a vender la bolsa con un rótulo donde esté especificada su calidad, qué poder germinativo tiene y qué pureza. Esa información es esencial que la conozca el productor.
Maquinaria adecuada
En la misma línea, tener una maquinaria adecuada para hacer la siembra favorecerá el trabajo, y por ende, la implantación de la pastura. La profundidad a la que se siembra es un aspecto que el productor debe prestarle mucha atención, además se debe proveer a la siembra una adecuada cantidad de nutrientes, básicamente fósforo y nitrógeno para que la pastura “arranque” correctamente y se implante bien.
Ventana de siembra
En cuanto a la época de siembra se debe considerar que las forrajeras, como cualquier vegetal, necesitan de temperaturas adecuadas para crecer y acumular biomasa.
El concepto general es que hay que disponer de 60 a 70 días de acumulación de temperaturas favorables, antes que la temperatura media del lugar baje de 10 grados y eso permitirá ubicar cuál es el fin de la ventana de siembra.
Primer pastoreo
Una vez sembrada e implantada la pastura, el primer pastoreo debe hacerse ni bien se pueda. Según Castaño, el primer indicio que tiene el productor es cuando “se cierra” el entresurco, las plantas crecen y empiezan a taparlo; además debe haber piso firme, lo que se corrobora caminando por el lote.
Nuevos macollos
El otro punto a tener en cuenta es que el animal al tomar la planta no la arranque. Ese primer pastoreo liviano o de “formación” permitirá que la luz llegue a la base de la pastura y salgan nuevos macollos. Cuantos más macollos haya y más suelo cubierto, más producción de pasto y menos malezas habrá. Además, se favorecerá la formación de un tapiz “tipo césped”, que facilita el pastoreo.
Como última recomendación, Castaño comenta que “es muy importante que el productor se asesore, ya sea contactando a su profesional de confianza, o acercándose a las experimentales o a las agencias de extensión del Inta, para así aplicar los paquetes tecnológicos disponibles.

