Temas del día:

Desde la zona manisera, un voto por la Ley de Semillas

Panorama agropecuario// Tecnología agrícola// Juan Soave dice que el cobro de regalías permitirá avanzar en el mejoramiento de cultivos regionales. En Estados Unidos, el valor del canon tecnológico en maní oscila entre 7% y 10% del costo de la semilla.

21 de octubre de 2016 a las 12:05 a. m.
Redacción La Voz
Desde la zona manisera, un voto por la Ley de Semillas
Obtentor. Juan Soave, mentor de El Carmen, el criadero Pyme familiar de General Cabrera (Gentileza El Carmen).

Con el proyecto del Ministerio de Agroindustria, junto a otras tres iniciativas, desembarcó en el Congreso el extenso y controvertido debate en torno de la legislación en materia de semillas.

La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) acaba de entregar su propio proyecto, que dice poner especial foco en aquellos cultivos más amenazados por la falta de un sistema de reconocimiento de la propiedad intelectual e innovación tecnológica. Y pone en esta nómina al trigo, las forrajeras, el maní, las hortalizas y las legumbres. En el caso del maní, ASA encontró un referente a escala regional en Córdoba. "Creo estar entre los pioneros en tratar de cobrar regalías, dado que mi criadero es totalmente privado", sostiene el ingeniero agrónomo Juan Soave.

Su criadero El Carmen, en General Cabrera, es una Pyme familiar que provee semilla fiscalizada a la mayoría de las empresas maniseras. Pero la clave de su avance genético, que permitió disponer de variedades alto oleico, radicó en la percepción de regalías (o derechos tecnológicos), acordadas con los productores/exportadores, pese a reconocer que “nunca fue sencillo ponerse de acuerdo en el valor”.

El criadero está asociado a la Upov (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales), ya trabaja con marcadores moleculares y ha recibido una propuesta de convenio por parte del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para estudiar la genética del carbón, una enfermedad que afecta al maní en el país.

De allí que la implementación de una ley que reconozca la propiedad intelectual y simplifique el cobro de regalías "es imprescindible para asegurar la permanencia de los pequeños criaderos y para no sufrir un atraso tecnológico", opina Soave.Los desafíos son permanentes y apuntan a la incorporación de nuevas variedades, con mayor potencial de rendimiento, resistencia a enfermedades, tolerancia a sequía. Y, desde este flanco, observa lo que hacen los competidores: Estados Unidos alcanzó su liderazgo en genética manisera por cumplir una legislación que respeta y retribuye el trabajo de los mejoradores.

En el país del norte, menciona, el 100 por ciento de la semilla que utilizan los productores de maní es fiscalizada/certificada. Algunas universidades estatales (como las de Georgia y Florida) son las únicas que crean variedades y financian sus investigaciones y programas de mejoramiento "gracias al cobro de regalías". ¿A cuánto asciende ese canon tecnológico? Según Soave, entre el siete y el 10 por ciento del costo de la semilla.Luego de ser convocado en ASA para dar su visión, el mejorador cordobés considera que la promulgación de una normativa que habilite el uso propio oneroso es fundamental para la innovación. También considera importante la gestión del Estado como árbitro y en la fiscalización, mientras no sólo le otorga chances a los grandes jugadores de la biotecnología. Opina, al respecto, que las empresas grandes necesitan de este marco, pero "la ley va a beneficiar más a los criaderos pequeños, que atienden a las economías regionales".