Un mercado ilógico
En plena cosecha de soja, las aceiteras y los exportadores prefieren sacrificar precio por volumen y pagar más que la paridad para hacerse del poroto. Pablo Adreani.
La cosecha de soja se encuentra más avanzada que en otros años. Al día de hoy podemos estimar que ya se ha cosechado 70 por ciento del área. En términos de volumen equivale a 38,5 millones de toneladas, sobre la base de un estimado de producción de 55 millones. Se trata de una cosecha que supera en 24 millones a la producción del año anterior, cuando debido a la gran sequía se lograron cosechar sólo 31 millones de toneladas. El tema es que en el mercado no se percibe que haya 24 millones de toneladas más de oferta; por el contrario, la misma es significativamente menor en términos relativos. Otro dato que refleja esta menor oferta de soja en el circuito comercial son las estadísticas que publica la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) sobre la liquidación de divisas.
Las cifras muestran que la liquidación de divisas durante el mes de abril fue apenas 0,3 por ciento superior al mismo mes del año anterior. ¿Qué es lo que está sucediendo en el mercado que, con una cosecha récord de soja, no tiene su correlato en la oferta disponible?
No hay dudas de que el patrón comercial está cambiando y en esto tiene mucho que ver la estrategia del productor de almacenar. En este punto, podemos estimar que podrá quedar soja en el campo por un total de 33 millones de toneladas, equivalentes al 60 por ciento de la cosecha, si consideramos las bolsas, los silos propios y de los acopiadores.
Otro dato que muestra la caída en la oferta de soja disponible es el ingreso de camiones a los puertos del Gran Rosario. De acuerdo con la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ayer descargaron 3.431 camiones con soja, mientras que a la semana anterior superaban los 4.500. Vemos que el ritmo de descarga es de 100 mil toneladas de soja, 0,18 por ciento de la producción, mientras que el ritmo de cosecha diaria ronda entre tres y cuatro por ciento.
Asistimos a un mercado firme, cuando todos los indicadores hubieran hecho pensar en una tendencia bajista. Nuestro análisis indica que hoy la exportación y la industria prefieren sacrificar precio por volumen. Prefieren pagar más que la paridad para hacerse de soja física en momentos en que hay oferta.
Los compradores saben que una vez que la oferta de soja disponible desaparezca, de aquí a fines de mayo, no tendrá sentido sobrepasar en un mercado que no tendrá suficiente oferta que lo justifique. Por este motivo pensamos que el mercado puede pegar la vuelta: es decir, bajar. Será una vez que termine la cosecha y la oferta se reduzca al mínimo. Dándose la ilógica de un mercado firme en plena cosecha y bajista al final.
* Analista del Mercado de Granos, titular de Agri-PAC - www.agripac.com.ar

