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Mercados se resisten a la baja

Las aceiteras prefieren hoy privilegiar la compra de soja física cuando hay oferta disponible. Pablo Adreani.

16 de abril de 2010 a las 12:02 a. m.
Pablo Adreani*
Mercados se resisten a la baja

A pesar del cierre de las importaciones de aceite de soja argentina, anunciado por el gobierno de China, el precio de la soja en el mercado disponible muestra una gran resistencia a la baja.

Los precios de la soja y todo su complejo en Chicago también muestran una tendencia sostenida, con ligera firmeza para el caso del poroto de soja y del aceite. En el caso del mercado de soja en nuestro país, podemos asumir que el sostenimiento en el mercado disponible se debe a la estrategia de las fábricas aceiteras y exportadoras de comprar cuando hay oferta.

Se sabe que una vez finalizada la cosecha la oferta de soja disponible va a disminuir en forma drástica, pues el productor va a tomar una estrategia de retener el grano para vender más adelante y a la espera de una potencial suba de los precios.

Hay que considerar además un dato que no es menor; este año se han vendido 300 mil bolsas para almacenar en el campo, lo que implica un volumen de almacenaje real de 60 millones de toneladas, si consideramos que cada bolsa almacena unas 200 toneladas.

Este almacenaje potencial incluye no solamente el trigo, la soja y el maíz, sino también el silaje de maíz y otros productos que se almacenan como provisión de forraje a tumbos y feedlots . Podemos estimar que del total de bolsas en el mercado, el mayor porcentaje irá a soja, luego el maíz y finalmente el trigo.

No hay datos ni estadísticas confiables de cuanta soja o maíz se almacenará este año en silos bolsas, pero no hay dudas que se trata de grandes volúmenes y con tendencia creciente con respeto al año anterior.

Cualquier cifra que se estime no hay dudas que podrán tener un efecto directo sobre el mercado. Una vez que el grano entra en la bolsa, el productor sólo venderá cuando el precio tenga una suba inesperada o cuando tenga que enfrentar algún compromiso, como puede ser en el momento de la siembra de trigo para afrontar los costos de producción, o previo al momento de la siembra de maíz.

Con este escenario por delante, en el que el productor va a retener la venta de su grano con mayor intensidad que en años anteriores, las fábricas aceiteras hoy prefieren privilegiar al compra de soja física en momentos que hay oferta, aún a costa de sobre pagar el mercado, a tener que tomar como estrategia la futura compra cuando el precio baje. Es porque llegado ese momento el productor tendrá toda su soja almacenada y si el precio no le convence, con mayor razón, no tendrá ánimos de vender.

El efecto China, se podrá ver recién cuando las aceiteras perciban realmente que la demanda de aceite por parte de ese destino haya caído a sus mínimos niveles e incluso a cero. En ese momento la falta de capacidad de almacenaje en tanques de aceite podrá ser el factor que impulse a las fábricas a bajar drásticamente su ritmo de molienda. Y es en ese momento cuando se verá, realmente, cuál es el efecto que dicha medida podrá tener en el mercado. Mientras la cosecha siga y la oferta continúe en buen nivel, no vemos que el mercado pueda entrar en un tobogán bajista, a menos que Chicago entre en baja por algún motivo. Hoy la demanda mundial de soja y todo su complejo sigue siendo sostenido.

Maíz. Se está comenzando a ver cierto potencial de suba para el mediano plazo, de aquí a los próximos meses.

Sucede que los productores estadounidenses necesitan, como mínimo, igualar la misma producción que han tenido este año para no entrar en un proceso de caída de existencias finales. La demanda de maíz, tanto a nivel mundial como a nivel local en los Estados Unidos, sigue muy firme. Hay que recordar que en esta campaña se produjo el mayor incremento del consumo mundial de los últimos 20 años.

La demanda de proteínas animales sigue firme en China y otros países del sudeste asiático, y esto traiciona la mayor demanda global de maíz.

En el caso de los Estados Unidos, la demanda de las plantas de etanol es el motor de la cada vez mayor demanda domestica. Por este motivo, los estadounidenses necesitarán sembrar mayor superficie de maíz para asegurar un volumen de producción que no les produzca una caída significativa de las existencias finales. Para que ello suceda, el precio del maíz deberá despegarse -es decir aumentar- del precio actual de la soja en Chicago.

Otro factor no menor es el climático; si se complica la siembra de maíz por falta de piso, tendremos una mayor probabilidad de que suba el valor del cereal.

*Analista del Mercado de Granos, titular de Agri-PAC Consultores - www.agripac.com.ar