La colza vive su gran momento
Evolución: se incrementó el área, tiene buen precio y los cultivos se acercan a la cosecha en excelente estado.
Durante los últimos días de octubre, el semillero Sursem organizó una serie de jornadas a campo para actualizar conocimientos de esta oleaginosa invernal que viene recuperando terreno en el país. Tras una buena implantación, con el acompañamiento favorable del clima y sin ataques de Plutella, este año los cultivos de colza se acercan a la cosecha en excelente estado. Y como si esto fuera poco, el precio pasó la barrera de los 400 dólares. La colza viene despertando cada vez más interés entre los productores, especialmente en el sur bonaerense. En esta campaña, el área sembrada aumentó significativamente respecto de la anterior y alcanzó casi las 40 mil hectáreas (contra 20-22 mil de 2009).Los encuentros con productores se realizaron en Rojas, Cruz Alta, Bustinza y Las Rosas y se abordaron aspectos referidos a fechas de siembra, fertilización, uso de variedades, manejo de cosecha y comercialización, entre otros. Si bien la colza se desarrolla en el mismo período que el trigo, no viene a reemplazarlo. La oleaginosa aporta a la rotación, permite un mejor control de gramíneas invernales y tiene la ventaja de liberar antes el lote para la soja. Un punto importante es planificar anticipadamente la siembra y lograr un buen barbecho químico. Según el ingeniero agrónomo Horacio Bienzobas, del departamento de Desarrollo de Sursem, en caso de sembrar en directa, se deberá optar por lotes con poco rastrojo y bien desparramado, ya que la implantación pareja de las plantas es fundamental para un posterior desarrollo favorable del cultivo.La densidad óptima varía de 45 a 50 plantas por metro cuadrado para las variedades invernales, hasta 70 a 80 plantas por metro en el caso de las primaverales.Respecto de las fechas de siembra, el especialista aconsejó el período posterior al 15 de marzo para las primeras y del 15 de abril al 15 de mayo para las segundas. En cuanto a distancias, 17,5; 21; 45 y 52 centímetros son las utilizadas, según conveniencia, dentro del esquema productivo.Otra factor a tener en cuenta es la ocurrencia de heladas, que causan su mayor daño en el estadio de plántula (hasta seis hojas, antes de roseta). No obstante, según indicó Mario Carignano, asesor de Sursem en la zona centro-sur de Santa Fe, se ha corroborado que es la brusca variación de temperatura (amplitud térmica) durante el desarrollo del cultivo la que produce los perjuicios más serios. Respuesta a la fertilización. La colza tiene muy alta respuesta a la fertilización; por eso, tal como explicó Sebastián Fernández, desarrollista de Sursem, invertir en nutrición vale la pena ya que el retorno es rápido y elevado. Además, devuelve un alto porcentaje de nutrientes vía rastrojo. Esta oleaginosa tiene importantes necesidades de azufre, considerándose adecuada una proporción nitrógeno/azufre de 6:1 (N:S). En materia de sanidad, la Plutella o Polilla de las Coles es su enemigo más temido. En años de sequía causa severos daños a los cultivos, pero esta campaña, debido a las buenas lluvias recibidas, no hubo que sufrir sus ataques. Modalidad de cosecha. En cuanto a la cosecha, puede ser directa o por hilerado. De acuerdo con el asesor Pablo Calviño (El Tejar, ex Crea), que utiliza la primera opción en el sudeste bonaerense, lo principal en ese caso es obtener un nacimiento parejo de las plantas y luego cosechar con un 14 por ciento de humedad para obtener las menores pérdidas. Si el cultivo está muy desparejo, conviene el hilerado. En este caso, puede utilizarse algún disecante (por ejemplo glifosato o diquat, según el mayor o menor tiempo disponible). De acuerdo con los especialistas, con los precios actuales el margen de la colza es superior a los 400 dólares por hectárea. Y en la zona de Las Rosas, los productores aseguran que 10 quintales hoy son suficientes para cubrir los costos.Finalmente, pensando en el cultivo sucesor, vale recordar que la colza entrega el suelo un poco más compactado que el trigo; no obstante, tiene la ventaja de dejar libre el lote unos 20 días más temprano para la soja.

