Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola financiará U$S 13,1 millones para reducir la pobreza rural
El dinero se destinará a ayudar a pequeños productores de la agricultura familiar, campesina e indígena, fundamentalmente de las zonas marginales del norte argentino, con enfoque en la agroecología.
Con las firmas del presidente Alberto Fernández; del jefe de Gabinete, Juan Manzur; y del ministro de Economía, Martín Guzmán; el Poder Ejecutivo nacional publicó un decreto en el que aprueba un modelo de convenio de financiación con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (Fida), por un monto de 13,1 millones de dólares.
Ese dinero se utilizará para financiar parcialmente el “Programa Promoción de Sistemas Agroalimentarios Resilientes y Sostenibles para la Agricultura Familiar (PROSAF)”. Según consta en uno de los anexos del decreto, el resto del plan se sostendrá con 6,7 millones de dólares que aportará el Estado argentino.
El Préstamo del Fida tendrá un plazo de reembolso de 32 años, con un período de gracia de siete años.
La meta general del programa es “contribuir a reducir la persistencia de la pobreza de los pequeños productores y productoras rurales pobres de la agricultura familiar, campesina e indígena y mejorar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios locales y regionales”.
Como objetivo, en tanto, se establece “incrementar la resiliencia de los productores y productoras de la agricultura familiar, campesina e indígena, a través de la promoción y apoyo a sistemas de producción y comercialización sustentables e inclusivos”.
En este marco, se define como área prioritaria de aplicación del programa a aquellas zonas con mayor concentración de pobreza dentro de las provincias que, a su vez, presentan mayor incidencia de pobreza rural en el noreste y noroeste del país.
“El programa considera como grupo objetivo a los pequeños productores y productoras en condición de pobreza que ya producen de forma agroecológica, o en transición a la agroecología, y los pequeños productores y productoras en condición de pobreza con producción convencional con interés en vincularse a la agroecología, pertenecientes al sector de la agricultura Familiar, campesina e indígena registrados o no en el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (Renaf), incluyendo expresamente las mujeres y los jóvenes rurales y los pueblos originarios”, menciona uno de los anexos.
Componentes
El plan consta de tres componentes:
- Apoyo y financiamiento para la producción y comercialización. El objetivo es fortalecer las capacidades de las redes de productores pobres interesados en el enfoque agroecológico, sus organizaciones y organizaciones e instituciones de apoyo, a través de inversiones directas en planes elaborados mediante un proceso participativo, el acceso a mercados, y la promoción de “ámbitos” a nivel local.
- Desarrollo de servicios sistémicos de apoyo a la producción y comercialización. El objetivo es coordinar, facilitar, desarrollar e implementar soluciones sistémicas para mejorar la prestación de servicios de apoyo, la comunicación y difusión para la transición hacia la agroecología y su impulso comercial.
- Gestión de conocimiento, monitoreo, evaluación y administración. El objetivo es asegurar una eficaz y eficiente gestión y seguimiento y evaluación del programa; y difundir ampliamente el conocimiento generado por el mismo, que a su vez será utilizado como insumo para la cooperación sur-sur y triangular (CSST) y para el diálogo de políticas.

