Córdoba definió un plan de largo plazo para 19 cadenas productivas
Está fundado en el proyecto del Gobierno nacional, pero adecuado al interés regional. La Provincia propiciará una ley agrícola.
Con menos de un año de trabajo, Córdoba definió un Plan Estratégico, Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) a la medida de sus necesidades. La iniciativa comprende la caracterización, fortalezas, oportunidades, debilidades, amenazas y metas productivas y comerciales hasta 2020 para 19 cadenas de valor y fue concebida a partir del proyecto impulsado por la Nación a principios del año pasado. Su contenido local, que comenzó a gestarse el 27 de julio de 2010, logró reunir al cabo de cuatro talleres el consenso de la Mesa de Enlace provincial y de las instituciones gubernamentales, académicas y técnicas, de acuerdo con lo manifestado por el Gobierno provincial.La versión cordobesa del programa nacional –al que sectores productivos y oficiales de la provincia objetaron en su diseño político– reúne un diagnóstico exhaustivo sobre las necesidades y potencialidades de cada uno de los sectores. El paso siguiente será diseñar las políticas públicas para su desarrollo."El PEA Córdoba no va a resolver cuestiones vinculadas con la política estructural que define la Nación, y por la que seguiremos reclamando como Gobierno, pero va a permitir en función de los intereses de la provincia saber cuáles son las decisiones a tomar", reconoció Carlos Gutiérrez, ministro de Agricultura de Córdoba. Con fuerza de ley. La misión del PEA está fundada en seis ejes estratégicos, que alcanzaron el consentimiento de todos los sectores involucrados en su diseño. Ellos son: promover la participación de toda la cadena de valor agroalimentaria; garantizar reglas de juego claras y estables; crear condiciones para garantizar el desarrollo económico y social sustentable; desarrollar más productividad, como generación de riqueza, no sólo para el mercado interno sino también para atender la exportación; incorporar valor agregado; y promover la sustentabilidad, tanto productiva como ambiental.En la búsqueda de consolidarlo como una política de Estado, y aprovechando su consenso, es intención de las actuales autoridades transformar el PEA en una ley provincial. La idea es que el proyecto estratégico puede cumplir con su misión, más allá del gobierno de turno. Definir cuáles serán las obras de infraestructura vial y de energía, que permitirán desarrollar el agregado de valor en la provincia; y las de conservación de suelos extra predial, que garanticen la sustentabilidad productiva serán, por ejemplo, algunos de los deberes que tendría por delante la futura ley provincial que promueve el Gobierno. Si bien es intención oficial no atar la difusión del PEA al calendario electoral, es muy probable que el anteproyecto de ley ingrese a la Legislatura antes de fin de año. Una lupa en ganadería. En los últimos años, la producción de carne bovina fue la más afectada por la intervención del Gobierno nacional sobre sus mercados. El peligro de generar desinterés en los productores, si no se avanza en el establecimiento de políticas claras a mediano plazo, que reduciría aún más el stock, es la principal limitante que detecta el PEA. El año pasado, y de acuerdo a datos de Senasa, el stock bovino cordobés cayó a 4.782.463 cabezas, lo que representa 910.181 cabezas menos respecto de 2009. El plan estratégico pretende que la superficie ganadera se mantenga –5,3 millones de hectáreas–, pero que crezca en productividad.Para aumentar el stock, el PEA identifica a la retención de vientres como la medida adecuada, en un contexto en el cual la faena apenas alcanza para cubrir la demanda actual. Así, de las cabezas producidas (las destetadas menos tasa de mortandad) se retendrían 100 mil cabezas por año entre 2011 y 2012; a lo que habría que sumarle otras 70 mil en 2013. Lo que llevaría el stock a 4.982.463 cabezas.El aumento de animales para faena se lograría por dos vías: La primera, a través de una mejora en la eficiencia reproductiva de los vientres, lo que permitiría elevar el porcentaje de destete del 60 al 62 por ciento. Por cada punto porcentual de mejora en el índice de destete, el PEA afirma que se contaría con un adicional de aproximadamente 19 mil terneros y terneras. El otro canal sería la recuperación de animales "producidos en Córdoba" y que hoy se faenan en otras provincias. En 2005 fue de 750 mil cabezas y en 2009, más de 936 mil. "Por este medio, se aumentaría la faena en 80.000 animales por año entre 2011 y 2013", precisa el informe. Hacia el final de la década. Siempre en la misma superficie ganadera, a mediano plazo se pretende que aumente la carga por hectárea. Esta herramienta elevaría el stock a 5,15 millones de cabezas en 2016. Entre 2014 y 2016, las cabezas retenidas serían de 50.000 por año. Se proyecta lograr un aumento en la faena provincial, por una disminución de "la exportación" de animales a otras provincias. Se espera una producción provincial de carne de 346.288 toneladas, con una mejora en la tasa de destete a 65 por ciento y un incremento del peso de faena a 240 kilos la res. Para 2020, las metas exhiben la misma superficie ganadera, pero con una suba del stock a 5.352.000 cabezas. Para ello, entre 2014 y 2020 se deberían retener 50 mil cabezas por año, con un nivel promedio en la tasa de destete que trepa a 70 por ciento y un peso de faena de 245 kilos la res. Para ese año, con un consumo interno provincial de 197.890 toneladas, se podrían exportar 194.256 toneladas.

