China avanza en la automatización de su matriz agrícola mediante el despliegue de tractores autónomos, robots, inteligencia artificial y drones de última generación.
El Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales oficializó que los avances tecnológicos aportaron más del 64% a la producción del sector en 2025.
Esta reconversión responde a un plan estratégico para optimizar el rendimiento de las tierras y enfrentar la creciente escasez de mano de obra en zonas rurales.
Granjas 100% autónomas en China
En la provincia de Henan, una granja experimental de 233 hectáreas logró operar de manera totalmente autónoma durante el último ciclo.
El proceso completo, desde la labranza hasta la cosecha de trigo y maíz, es coordinado en tiempo real por la red de satélites BeiDou.
Wang Qiang, académico de la Universidad Agrícola de Henan, aseguró: "Esta granja es un modelo replicable para la modernización agrícola en China".
La implementación de estos sistemas generó un aumento productivo del 20% y redujo los costos operativos de riego y fertilización en un 80%.
Despliegue masivo de drones y robots
A nivel aéreo, la flota agrícola del país supera las 300.000 unidades de drones, operando sobre un área anual de 460 millones de mus (1 mu chino equivale aproximadamente a 666,67 metros cuadrados).
Solo durante el año 2024, las labores automatizadas cubrieron 173 millones de hectáreas, lo que permitió ahorrar 330 millones de toneladas de agua.
Además, el ecosistema cuenta con innovaciones como GEAIR, un robot con visión por computadora capaz de realizar cruzamientos genéticos precisos.

En la granja Diantian de Shanghái, un equipo de ingenieros implementó 60 modelos de robots terrestres que pueden operar de forma continua las 24 horas.
Nuevos modelos predictivos
La Universidad Agrícola de China presentó recientemente "Shennong", el primer modelo a gran escala de IA diseñado exclusivamente para el sector primario.
Esta plataforma de software diagnostica más de 600 enfermedades en plantas y entrega recomendaciones instantáneas para el tratamiento de los cultivos.
De manera paralela, el Plan Nacional de Acción de Agricultura Inteligente 2024-2028 prevé profundizar esta digitalización en toda la cadena de suministro alimentario.
La integración de la inteligencia artificial, el análisis de datos masivos y la maquinaria autónoma marca una transformación productiva irreversible para el futuro agrícola global.