¿Es posible que tu comida te parezca más rica si la publicás en Instagram? Aquí está la razón
Un estudio intenta explicar las razones de este fenómeno que nos hace tomar el teléfono antes que los cubiertos a la hora de comer en un restaurante.
Seguro que te pasó alguna vez, como protagonista o como testigo. Estar en un restaurante y mirar al resto de las mesas ocupadas equivale hoy por hoy a toparse visualmente con otros comensales que reciben su plato y, antes de tomar los cubiertos, empuñan el smartphone para fotografiar el alimento de la manera más perfecta y realista posible.
Si sos de los que piensan que la comer sin haber subido la foto del plato recién preparado es prácticamente como no comer, o si estás en el bando de los que no necesitan que todos sus seguidores se enteren de tus elecciones gastronómicas, hay algo que deberías saber: sacar esa foto y publicarla en la red social ad hoc influye en tu percepción positiva de esa comida. En buen criollo, hay más chances de que tu comida te guste más si la publicás en Instagram.
Un estudio publicado en el Journal of Consumer Marketing sugiere que es así. Los investigadores encontaron que cuando el consumidor se toma un momento para tomar la foto, algo en el cerebro activa una percepción positiva del plato. "Aumenta la predisposición y la evaluación de gusto respecto del momento en sí", afirma. Tal vez lo más interesante sea que quienes tomaron las fotos de su comida la percibieron como más saludable (antes de ingerirla, al menos) que aquellos que no usaron la cámara.
La razón, posiblemente tenga menos que ver con la foto en sí mimsa que con el tiempo que lleva hacer esa captura. Muchos estudios demostraron que el acto de dilatar esa mini previa a la comida, incluso por un breve momento, puede conducir a una percepción más positiva de esa comida.
Dicho esto, hay que saber que las normas de etiqueta actuales indican que es más que prudente poner los aparatos en modo silencioso o vibrador, y en los bolsillos, y disfrutar de la cena con las personas que estén en la mesa. La realidad es que una encuesta de 2013 en Estados Unidos el 76 por ciento de las personas creen que poner el smartphone sobre la mesa a la hora de la comida es de mala educación.
De toda maneras, el estudio también pone en tela de juicio la política algo agresiva de algunos restaurantes de obligar a sus clientes a poner el celular en un frasco o en una caja. Digamos que, si tendemos a tener una opinión positiva de lo que nos sirven si lo fotografiamos antes, el consejo de los autores de este estudio es que los dueños y gerentes del sector deberían alentar al uso de los aparatos, antes que prohibirlos. Además, no hay mejor publicidad que un posteo espontáneo de un cliente en una red social.

