"Yo pensaba: '¡Pobre mujer, qué manera estúpida de morir'"
El médico Gauvry Gordon, acusado de encubrimiento, declaró el juicio por el asesinato de García Belsunce. Dijo que ordenó limpiar la escena del crimen. Cuarto intermedio hasta mañana.
El médico Juan Gauvry Gordon, enjuiciado por encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce, confió hoy que mientras limpiaba la cabellera de la mujer recién asesinada de cinco tiros en la cabeza pensaba "¡pobre mujer, qué manera estúpida de morir!".
El profesional, además, reconoció haber pedido a la masajista Beatriz Michelini, también enjuiciada por encubrimiento en este proceso, que limpiara la escena del crimen e incluso que vaciara la bañera, que había quedado semillena de agua y sangre.
También admitió que hasta se propuso levantar el cadáver de García Belsunce tendido en el piso del cuarto de baño y colocarlo sobre la cama del dormitorio, pero recordó que el chofer de la ambulancia, Walter Beltrán, le recomendó no hacerlo y dejar esa tarea para el personal de la cochería fúnebre.Cuarto intermedio. El juicio por el encubrimiento del asesinato de María Marta García Belsunce ingresó en un cuarto intermedio hasta mañana, cuando se espera la declaración de varios testigos.
Dudas. Durante su declaración indagatoria ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro, Gauvry Gordon sembró dudas sobre la conducta de Sergio Biassi, el segundo médico que llegó al lugar y plantó las sospechas en la causa para que se hiciera la autopsia.
"Biassi aparentemente se dio cuenta de todo pero en ese momento no dijo nada. Yo traté de buscar hasta el último atisbo de vida, que por desconocimiento y por inexperiencia seguro", se justificó.
El acusado primero dijo que Biassi llegó al lugar y no colaboró en nada para tratar de revivir a María Marta, algo que a su criterio hubiera sido necesario para tener toda la ayuda profesional.
Además señaló que él mismo le mostró a Biassi la fractura de cráneo, donde según comentó había que correr el "engrudo de pelo y sangre" así como la pérdida de masa encefálica, "que era como pasta dental". Agregó que a Biassi, le alcanzó un par de guantes pero, según él, ese profesional ni tocó el cadáver.
También aseguró que Michelini ya había sido instada por Biassi a limpiar el cuarto de baño, según le dijo la masajista cuando él se lo requirió."Le sugerí a la señora Michelini si podía retirar el tapón de la pileta para evitar más dolor. Pensé que podían llegar chicos...Nunca pensé que pidiéndole eso estaba ocultando pruebas de un crimen. Y cuando se lo pedí, me dijo \'el otro médico\' por Bias \'me dijo si podía limpiar\'".
Gauvry Gordon también apuntó contra Biassi cuando dijo que reportó a la prepaga Osde sobre la muerte de María Marta y textualmente -según la grabación que se escuchó en la audiencia- dijo que no creía que fuera una muerte dudosa.
En ese instante, el acusado entró en el momento más difícil de su declaración por sus propias definiciones de lo que es una muerte dudosa, una muerte violenta y una muerte traumática.
Es que el telefonista de Osde le preguntó directamente si iban a llamar a la policía por tratarse de una muerte dudosa y el médico respondió: "Sí, no sé, es medio... No es dudosa, pero...fijate cómo lo manejan ellos (las autoridades de Osde)".
Gauvry Gordon trató de explicar que para él muerte dudosa era un homicidio, y por eso lo descartó, pero entonces uno de los jueces lo interrogo con ahínco sobre qué había querido decir entonces con ese "Sí, no sé, es medio, no es dudoso pero...".
Allí fue que insistió en justificarse y terminó explicando su falta de experiencia: "Me pareció un accidente doméstico estúpido -afirmó-, nunca me había tocado (atender a) alguien que le hayan disparado".
"No había nada grotesco que me llamara la atención. No tenía el rostro desfigurado. Sólo vi esa fractura", repitió.Vigilador. En tanto, el tribunal que sustancia el juiciodecidió interrumpir esta tarde la declaración de un testigo, un ex vigilador del country "Carmel" de Pilar, que se mostró poco voluntarioso a responder las preguntas que se le hacían.Se trata de Víctor Contreras, quien fue retirado por un policía de la sala de audiencias luego de contestarle a la presidenta del Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro, María Elena Márquez, que estaba respondiendo como se acordaba "lo mejor que podía" y que estaba allí "como buen ciudadano"."¿Sabe qué pasa? Esto no es una cuestión volutiva. Usted tiene la obligación de declarar y decir la verdad", le espetó la jueza tras reiteradas falencias en la memoria que mostró el testigo.Contreras dijo que no sabía si después del 27 de octubre de 2002, día del crimen, volvió a trabajar al country. Y aseguró que se enteró del homicidio "dos años después", una respuesta que generó la sorpresa y la incredulidad de fiscales y jueces

