Video muestra asalto a local informático a punta de pistola y cara descubierta
Fue en un local de DR Hard en Duarte Quirós al 2.200.
"Quedate ahí. Todos levanten las manos. Manos arriba. Sin problema", se escucha que dice uno de los asaltantes en el video que registraron las cámaras de seguridad.
A punta de pistola, él y otros dos cómplices, ingresaron a una sucursal del local de informática DR. Hard ubicado en Duarte Quirós 2215. Había dos niños entre los clientes.
Fue el lunes, alrededor de las 19.15, en el horario "pico" de atención. Actuaron a cara descubierta.
"Dónde están las notebook, las computadoras. Dale, rápido...", se escucha también en el video .En el video que publica La Voz se pixelaron los rostros de los asaltantes con el fin de evitar entorpecer un futuro reconocimiento judicial. En YouTube está disponible el video original.
Volvieron. Los robos son frecuentes para los locales de Dr. Hard, contó a este diario Verónica Niffeler, dueña junto a su esposo de la cadena.
"Ayer a la mañana, el mismo tipo de la remera rayada apareció en un local del centro, pidiendo precios de notebooks. Tenía una remera diferente, pero las mismas zapatillas y la misma mochila", dijo.
Durante el robo había tres empleadas. "Tengo el monederito, nomás, te lo juro, te lo juro", se escucha que se lamenta una de las empleadas. "No me importa el monederito", le dice el asaltante.
Netbooks. Los ladrones se llevaron cuatro netbooks, sin cajas, y otras dos, dentro de sus respectivas cajas. Además se llevaron tabletas de siete pulgadas y dinero de la caja.
Un testigo que estaba fuera del local dijo a la dueña del local que los ladrones se fueron en motos y que también había alguien en un auto negro con vidrios polarizados.
"Fue en un horario pico para el local. Vinieron preparados para que haya varios clientes", dijo Verónica.
La propietaria cree que "si esta gente está tan desesperada comprando notebooks es porque hay gente que las compra robadas. Como pasaba con los estéreos del auto".
Verónica sufrió varios robos en sus locales. Una vez estaba con su esposo y los ladrones les pusieron precintos y los mantuvieros tirados en el piso. "Otra vez nos rompieron el techo del local para robar netbooks. Otra vez entraron a mano armada y resultó ser el hijo de un policía", agregó.
En otro local, del Centro, también hubo robos. "La última vez fue el 31 de diciembre a las 0 en punto. Nos levantaron la persiana", contó.

