Una montaña de escombros en Rosario
Se estima que la mampostería a retirar supera los 5 metros de altura. Ante el peligro de derrumbe, la tarea en manual en su mayor parte. Son 11 los muertos.
Sin prisa y sin pausa. Con este lema podría resumirse la labor de los rescatistas en la Zona Cero de Rosario (ver Tragedia en Rosario: hallan otro cuerpo y suman 11 los muertos).
La precaria estabilidad de las dos torres lindantes a la que el martes se derrumbó tras la explosión, no permite apurar la remoción de los escombros.
De esta manera, de manera manual, con cadenas humanas, cuadrillas de bomberos que se turnan de manera regular van sacando los restos del desastre.
Ladrillos, zócalos, enormes vigas, marcos, puertas, ventanas, además de los muebles y electrodomésticos fundidos en una imagen que nadie podrá olvidar.
Sólo después de amontonar los desechos en un rincón, más seguro en cuanto a la estabilidad, ingresan las máquinas y los camiones para retirarlos.
Según estimó el ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, más de cinco metros de mampostería destruida se levantan en el lugar donde se desplomó la torre 2. Al lugar nadie ingresa sin autorización de Bomberos y Defensa Civil.
Desde que comenzó el operativo, varias veces desde los coordinadores han reclamado silencio absoluto en la Zona Cero y sectores aledaños. Es que los rescatistas utilizan dos sondas para intentar encontrar alguna señal de vida.
Según describió un bombero a este diario, la más utilizada es una "ecosonda", que mediante un micrófono intenta captar sonido y vibraciones. Por lo general, ha sido reforzada con perros rastreadores que han llegado desde distintos puntos del país.
"La onda sonora genera expectativas, pero hay que ser cautos porque el ruido no es necesariamente humano", apuntó el ministro de Gobierno de la provincia, Rubén Galassi.
También hay una "videosonda", que tiene una cámara filmadora en su extremo. Pero esta se ha usado poco porque no hay, por ahora, muchos resquicios por donde pasarla sin poner en riesgo la precaria estabilidad en la que quedó el lugar del desastre.

