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Secuestros virtuales, un delito que no cesa

Los hijos de un hombre que vive en barrio Urca fueron engañados con que su padre había sido raptado y pagaron 20 mil dólares y 20 mil euros.

21 de julio de 2013 a las 01:50 p. m.
Secuestros virtuales, un delito que no cesa
Fortuna. En el último caso de un secuestro virtual, los delincuentes se alzaron con un suculento botín. Una llamada hubiera evitado la estafa. Ocurrió en barrio Urca (La Voz/Archivo).

Los secuestros virtuales continúan siendo una modalidad delictiva en auge en la provincia. Casi de manera periódica, se conocen noticias de casos consumados o de intentos de estafa que muchas veces no terminan de materializarse. Hay bandas que actúan desde las cárceles con cómplices externos que son desarticuladas. Pero otras continúan activas.

La semana pasada hubo un caso en la ciudad de Córdoba que llamó la atención de los investigadores policiales. Es que, pese a que por lo general los delincuentes terminan llevándose un botín importante, no hay antecedentes de un pago por un “rescate” de semejante dimensión: 20 mil dólares, 20 mil euros y un pistolón.

Según confirmaron fuentes policiales, esto fue lo que reu­nieron dos jóvenes de entre 25 y 30 años que el martes último recibieron una llamada en su casa de barrio Urca y creyeron que el padre de ellos había sido secuestrado.

Voz en el teléfono. Como ocurre de manera usual en este tipo de casos, tras atender el teléfono fijo, del otro lado de la línea una voz masculina dijo ser un comisario. Aseguró que había un siniestro vial y que uno de los conductores involucrados había dado el teléfono de esa familia.

Todo era mentira. De esta manera, aprovechando el nerviosismo de los jóvenes, el “comisario” fue obteniendo diferentes datos y logró reconstruir, en pocos minutos, el nombre 
del padre.

Con esta información, de repente cambió el tono de la conversación, dijo que en realidad no existía choque de tránsito alguno y que el hombre estaba secuestrado. “Junten todo lo que tengan”, fue 
la orden.

Explotando la angustia de los muchachos, los delincuentes lograron que no cortaran la comunicación en ningún momento y así no pudieran comunicarse con el padre. De haberlo hecho se habrían dado cuenta de que en realidad todo era una farsa.

Lo concreto es que aquella noche, los jóvenes juntaron 20 mil dólares, 20 mil euros y el arma de fuego, pusieron todo en un bolso y caminaron hacia un colegio cercano, donde lo dejaron y se fueron. A partir de ese momento, la comunicación se cortó. Cuando los muchachos regresaron a la casa, recién entonces pudieron comunicarse con su padre y comprobaron que todo había sido un engaño.

Según confirmaron fuentes policiales, los delincuentes no han sido individualizados hasta el momento. Los damnificados radicaron la denuncia judicial correspondiente.

Según registros de la Policía, los secuestros virtuales son una modalidad delictiva que desde hace años es ejecutada por estafadores no sólo en la ciudad de Córdoba, sino que se han registrado en toda la provincia. Desde la fuerza insisten en que no hay que hacer caso a estas llamadas y que siempre se deben denunciar estos intentos de estafa y extorsión.

Penas. Se tratan de casos de estafa o extorsión.

La Justicia ha imputados a los detenidos por estafa (“cuentos del tío”) o extorsión, que supone una pena mayor.