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Mató al ex de su mujer, pero quedó libre

La víctima hostigaba a la pareja y le quemó la casa. El acusadopersiguió al ex marido de su mujer, discutieron y lo mató de dos disparos.

23 de mayo de 2012 a las 12:01 a. m.
Mató al ex de su mujer, pero quedó libre

Mató al ex marido de su mujer, lo juzgaron y quedó en libertad. El juicio terminó ayer en la Cámara 4ª del Crimen y no dejó de sorprender porque él y el otro acusado recibieron un veredicto benigno que los dejó aliviados de una grave acusación: homicidio agravado por el uso de arma de fuego y violación de domicilio. El episodio ocurrió en Río Segundo en junio de 2010, el domingo en que se jugaba la final del Mundial de Fútbol (en Sudáfrica). Ese día iba a producirse uno de los tantos episodios de violencia en los que la víctima, Juan Carlos Guevara, hostigaba, insultaba y amenazaba a su ex mujer y a su nuevo compañero, Matías Juncos. Según trascendió en el debate oral, cada vez que los encontraba los molestaba de manera ostensible.Guevara, un individuo con antecedentes penales y con exclusión del hogar de su ex mujer, concurrió ese mediodía a buscar al hijo de ambos, pero éste estaba durmiendo la siesta. El almuerzo familiar en la casa de los padres de Juncos se vio interrumpido por la bronca de Guevara, quien amenazó que iba a quemar la casa de Juncos y de su mujer.La sobremesa con el partido entre España y Holanda debió interrumpirse ante la noticia de que la vivienda de la nueva pareja, efectivamente, estaba ardiendo. El intruso se había ensañado con la cama matrimonial y luego el fuego se propagó al resto de la casa.Una vez que todos lograron apagar las llamas, Juncos salió de su casa en busca del agresor. En el juicio, varios vecinos de Río Segundo testificaron que la víctima era "mala persona" por sus malas conductas reiteradas. Harto de las agresiones, sensiblemente alterado, el dueño de la casa quemada salió en su moto y en el camino se encontró con su amigo Pablo Gabriel Gigena, quien lo acompañó, también en su moto.Ambos hallaron a Guevara en un lugar llamado "El Vado", donde comenzaron a forcejear. La riña culminó con dos disparos de Juncos a Guevara, que impactaron en la frente y en la espalda de este último. Mientras esto sucedía, Gigena presenciaba la acción y sostenía la moto de su amigo. Emoción violenta. El juicio terminó ayer y en su alegato la fiscal Laura Battistelli solicitó que se considere que Juncos actuó "en estado de emoción violenta" y pidió como pena el tiempo que llevaba de cárcel (casi dos años). A Gigena, que llegó acusado como partícipe secundario en ambos cargos, le requirió la absolución. El querellante Luciano Cabanillas (por el padre de la víctima) pidió la condena para ambos, por el mínimo previsto, de 10 años y 10 meses de prisión. En cambio, la asesora letrada María Clara Cendoya –defensora de Juncos– adhirió a la petición fiscal, mientras que Juan Pablo Bastos pidió la absolución de Gigena.El tribunal, presidido por Eduardo Barrios, en compañía de Jorge Montero y Andrés Achaval, absolvió a Gigena de ambos cargos y declaró culpable a Juncos por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego en estado de emoción violenta, dándole por cumplida la pena de prisión con el tiempo que llevaba de encierro. Por la violación de domicilio, fue absuelto.Por esto, aunque Juncos fue hallado culpable, lo condenaron por una figura atenuada y logró su libertad.