Los peritajes comprometieron al viudo acusado de matar a Aubán
Encontraron sus huellas en un guante de la víctima. También había ADN de un tercero desconocido.
San Francisco. El guante hallado en el bolso con las pertenencias robadas a Lorena Aubán tenía ADN de ella, su viudo Cristian Bizone y una tercera persona que hasta el momento es "desconocida" por la Justicia. Este dato fue confirmado por Nidia Modesti, bioquímica y técnica del Centro para la Excelencia de la Producción de Córdoba (Ceprocor), quien dio ayer detalles de las muestras realizadas a los objetos secuestrados en la causa por la muerte de la farmaceútica en Arroyito. La técnica indicó que "en el dorso de los extremos de los dedos había restos de la víctima, su marido y ese individuo no identificado". Con respecto a este último sujeto, se precisó que se halló gran cantidad de material genético en la palma, yema de dedos y en el puño, que podría deducirse que sería quien se calzó el guante. Durante su exposición, Modesti aportó que un nudo de un cordón secuestrado en la escena del crimen fue encontrado el mismo perfil genético de ese tercer sujeto que no fue identificado. También manifestó que en ninguna muestra se descubrió ADN de Jonathan Arias, supuesto cómplice del marido que está imputado por el delito de homicidio calificado. Tampoco ningún estudio genético fue compatible con el perfil Antonio Flores, imputado como supuesto autor de "encubrimiento" sospechado de haber vendido el teléfono celular de la víctima en la ciudad de Córdoba.Lorena Aubán fue asesinada el 23 de junio del 2007 en su farmacia de Arroyito. Según la instrucción del fiscal José Argüello, Bizone y Arias entraron al negocio de la víctima con un tercer sujeto que nunca fue identificado. Allí sorprendieron a la mujer que estaba en el baño, sentada y con los pantalones bajos. En esas circunstancias, le golpearon la cabeza varias veces contra la pared. Sosteniéndola con las manos para atrás, la ataron con una soga. Finalmente, siempre según la instrucción, el propio Bizone tomó otra cuerda, la pasó por el cuello y la estranguló. La muerte fue por asfixia mecánica.

