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Lo juzgarán por crimen: o le dan perpetua o lo mandan a su casa

El hombre está acusado de matar a otro en 1999, en Córdoba. El caso ya prescribió. Si se demuestra la alevosía en el homicidio, podrían darle cárcel de por vida. Si no, deberá quedar en libertad.

10 de marzo de 2014 a las 12:50 p. m.
Lo juzgarán por crimen: o le dan perpetua o lo mandan a su casa
Debate oral. El fiscal Marcelo Altamirano tendrá a su cargo la acusación. ¿Pedirá la perpetua? (Martín Báez / Archivo).

En una celda de la Cárcel de Bouwer, el preso Luis Víctor Ríos (44) cuenta los días que lo separan de una etapa crucial para su propia existencia. En poco tiempo comenzará a ser juzgado por el crimen de un hombre, ejecutado de un escopetazo y rematado a golpes, cuyo cadáver jamás fue hallado. Ríos, más conocido como "el Negrito", puede recibir la pena de prisión perpetua o, en cambio, irse a su casa. No hay grises en esta historia. O lo declaran autor de homicidio calificado por la alevosía, con lo cual le espera la perpetua, o bien pueden culparlo por homicidio o bien absolverlo. Si no se demuestra la alevosía, los jueces deberán dejarlo en libertad: es que el crimen ocurrió en 1999 y, técnicamente como un mero homicidio, ya prescribió. No habría delito.Ríos lo sabe, también su abogado y los jueces. El fiscal Marcelo Altamirano tendrá la compleja misión de probar no sólo que él fue el asesino, sino que también actuó eventualmente con "alevosía".La víctima de esta historia es Walter Gustavo Boldrini (37), un hombre con antecedentes penales de quien nada se sabe desde el 26 de octubre de 1999. Según la elevación a juicio, habría sido asesinado por Ríos en una presunta venganza por una supuesta deuda por drogas."Negrito" no la tiene fácil. Si bien el cadáver jamás fue encontrado, en su contra existen varias pruebas. Por caso: el comprometedor testimonio de su exmujer, que llega a contar con lujo de detalles cómo fue el crimen y cómo se ocultó el cuerpo; como así también la versión de un vecino que aporta datos reveladores; y una cámara oculta del programa ADN , en el que se lo vería a Ríos admitiendo su responsabilidad con el crimen, entre otros testimonios. Balazo y desaparición En la mañana del 26 de octubre de 1999, "el Ruso" Boldrini partió de su casa luego de despedirse de su esposa, Patricia Abraham, tras decirle que iría a reclamarle una deuda a su "amigo" Luis Ríos. De acuerdo a la causa, "el Ruso" llegó en su remise Fiat Duna blanco a la vivienda de "Negrito" en calle Vicente Balbastro al 2600 del barrio Capdevilla, de la ciudad de Córdoba. Boldrini se bajó del coche y llegó hasta el jardín de la casa. Fue entonces que desde una ventana del primer piso del inmueble, alguien, que lo esperaba con una escopeta, le gritó. Cuando Boldrini levantó la cabeza para ver, el sujeto del arma apretó el gatillo. Los perdigones lo alcanzaron de lleno en el cuello y parte del rostro. Según la investigación, el autor del escopetazo no fue otro que Ríos, quien habría salido a la vereda a buscar al baleado. Boldrini aún respiraba. Con la ayuda de su exmujer, Irma Ferreyra, Ríos habría introducido a Boldrini al living de la casa mientras le gritaba: "¡Mirá lo que me hiciste hacer!". Acto seguido, el hombre habría comenzado a patearlo en la cabeza hasta matarlo.El plan tendría una segunda parte, no menos cruenta. Según el expediente, Ríos habría llamado a otros conocidos y conocidas para "desaparecer" el cuerpo. Lo habrían metido en el baúl de un auto para luego dirigirse a un campo ubicado camino al pueblo de Los Molinos, en Calamuchita, y enterrarlo. El cuerpo habría sido cubierto con cal. El Duna apareció abandonado en Oliva. Causa paralizada Desesperada porque su esposo no regresaba a casa, Patricia Abraham hizo la denuncia, a los pocos días. La causa fue caratulada como desaparición de persona y no avanzó. El paso de los años hizo que el caso se convirtiera en algo olvidado para las autoridades. Recién en 2012, casi 13 años después, las cosas cambiarían de color cuando la mujer de Boldrini se presentó ante el fiscal de instrucción Marcelo Hidalgo para informar que un equipo del programa televisivo ADN , junto a un hombre, la había contactado para decirle que su esposo había sido asesinado. Al poco tiempo, se puso al aire una cámara oculta en la que se veía a Ríos presuntamente admitir el crimen y dar detalles sobre el fin del cuerpo.Tras tomar distintos testimonios, el fiscal Hidalgo ordenó la detención de Ríos en mayo de 2012. Las excavaciones no dieron resultado."Negrito" Ríos fue imputado por homicidio calificado por alevosía y codicia. Sin embargo, un juez de Control le quitó este último agravante y lo terminó por enviar a juicio. El delito en sí por homicidio ya prescribió por los años transcurridos. Sin embargo, si se comprueba que el acusado fue el asesino y actuó con alevosía, podría caberle la pena de reclusión perpetua. Si no se demuestra este agravante, debería ser dejado en libertad."La alevosía radica en que la víctima fue citada a una casa. Cuando llega, lo balean de manera indefensa y lo matan", comentó una fuente judicial."El fiscal de Cámara (Marcelo Altamirano) tendrá un arduo trabajo. No sólo tendrá que demostrar que Boldrini fue asesinado, sino que deberá probar la responsabilidad del acusado y, además, la alevosía", opinó una fuente judicial. El juicio contra Ríos comenzará el 7 de abril en la Cámara 7ª del Crimen con la participación de jurados populares. Las audiencias estarán presididas por el juez Víctor Vélez, mientras que el acusador será el fiscal Altamirano.