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Llevó droga a la cárcel en las ropas de sus hijas

La mujer tenía escondida marihuana en sus partes íntimas. Además, había camuflado la droga en la calza y en el pantalón de las niñas de 6 y 4 años. Se trata de un caso que se agrega a otros episodios que han llamado la atención en los últimos meses.

19 de septiembre de 2014 a las 12:41 p. m.
Llevó droga a la cárcel en las ropas de sus hijas
Ingresos. La requisa a las visitas permitió detectar que la mujer y sus dos hijas llevaban marihuana (Antonio Carrizo/Archivo)

Una mujer intentó ingresar marihuana a la cárcel de Bouwer ocultándola, no sólo en sus partes íntimas, sino también en las ropas de sus dos pe­queñas hijas, de 6 y 4 años. Mientras la madre quedó detenida, las chicas fueron puestas a resguardo de la Justicia provincial.

Según informaron desde el Ministerio de Justicia, la requisa ocurrió ayer a la mañana en el acceso al Complejo Carcelario Nº 1 “Reverendo Francisco Lucchese”, de Bouwer.

Primero, fue revisada por el Servicio Penitenciario la ­mujer (cuyo nombre se reserva para proteger la identidad de las menores), quien en su va­gina llevaba un envoltorio con 38 gramos de picadura de ma­rihuana, de acuerdo a lo que se constató.

Al ser descubierta, se puso muy nerviosa y terminó por confesar que entre las ropas de sus dos niñas, de 6 y 4 años, había escondida más droga.

Paso seguido, sacó de la calza de la mayor 25 gramos de marihuana, mientras que en el pantalón de la más pequeña había otros 110 gramos del mismo estupefaciente.

En total, pensaba ingresar 173 gramos de marihuana.

Aunque el caso causó sorpresa entre las guardiacárceles encargadas de esta requisa, otras fuentes penitenciarias destacaron que no es la primera vez que se utilizan a pequeños de corta edad para intentar ingresar drogas ilegales al in­terior de una penitenciaría de la provincia.

Casos llamativos

Según comentaron los informantes, hace pocas semanas se descubrió a otra mujer que buscaba franquear el acceso a un penal escondiendo droga en el pañal de su bebé.

Otro hecho llamativo ocurrió en julio último, cuando fue sorprendida una mujer embara­zada intentando ingresar con droga en la vagina.

Los motivos que pueden llevar a las visitas a correr el riesgo de intentar despistar a las requisas y así lograr ingresar cocaína, marihuana o pastillas son múltiples.

Por una parte, forman parte de alguna banda externa que comercializa drogas a partir

de un detenido en el interior de la cárcel.

En otros casos, el deseo es satisfacer un deseo personal de la persona que está presa.

Mientras que existen muchas situaciones en el que las visitas, en especial mujeres, son obli­gadas por los propios presos a que les suministren estupe­faciente.

Más secuestros

En otras requisas efectuadas en las últimas horas en la cárcel de barrio San Martín, de la ciudad de Córdoba, se hallaron aparatos de telefonía móvil con su batería, una sevillana y una hoja de acero de 20 centímetros de largo, según se informó.

En tanto, en otros controles de los visitantes en las peni­tenciarías de Villa María, San Francisco, el miércoles se secuestraron cinco aparatos celulares, un chip, una tarjeta de memoria, un cargador de te­léfono, una batería de alimen­tación y cinco gramos de picadura de marihuana.

Cabe destacar que el Servicio Penitenciario realizar este tipo de controles sin necesidad de una orden judicial ni presencia de un fiscal.

En el caso de que se halle droga u otros elementos pro­hibidos, se pone en conocimiento del fiscal de turno de cada jurisdicción, además de rea­lizarse la correspondiente acta de secuestro.

En todos estos casos ya se les dio participación a la Justicia provincial.

Los controles en los accesos a las cárceles se intensificaron luego de que en mayo último este diario revelara un video filmado por un grupo de presos de Bouwer, aspirando cocaína y mostrando una navaja, lo dejó al descubierto la vulnerabilidad de las requisas tanto a visitas como a otras personas que ingresan en las penitenciarías.