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La versión del crimen que no convence a los investigadores

El adolescente avisó que un hombre había entrado en la casa de la familia Miguel y los había matado.

10 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
La versión del crimen que no convence a los investigadores

El adolescente avisó que un hombre había entrado en la casa de la familia Miguel y los había matado. El chico tenía una herida en un dedo y luego de que llegara la Policía fue llevado al Cuerpo Médico forense donde lo curaron. Luego fue trasladado a la Oficina Fiscal 6 de Las Heras junto con su abuela, donde le tomó declaración la fiscal especial Claudia Ríos.La primera versión que dio fue que un hombre de 1,80 metro, de 35 años encapuchado, con ropa oscura, y zapatos había entrado en la casa por los fondos gritando que iba a matar a todos. Dijo que se escondió debajo de una cama y desde allí vio como el hombre mataba a la familia Miguel. Luego salió, tomó un cuchillo y forcejeó con el agresor y se escapó.La versión no conformó mucho a la Policía ya que desde abajo de la cama no podría haber visto mucho. En la segunda versión sostuvo que le vio la cara, los dientes y una cicatriz pero que no estaba debajo de una cama sino detrás de un televisor, debajo de una mesa. Luego cambió la versión, sosteniendo que se escondió junto a Ezequiel dentro del baño y el hombre entró y lo mató a Ezequiel, mientras él estaba escondido. La versión se tornó poco confiable porque se trata de un baño "de un metro por un metro" y el agresor lo tendría que haber visto.Finalmente, cerca de las 2.30 de ayer, "el chico se quebró frente a la fiscal y dijo que el autor había sido Ezequiel".En síntesis, después de varias idas y vueltas, el sospechoso admitió que al menos una vez apuñaló a Ezequiel y en defensa propia. ¿Pero entonces cómo tenía tantas lesiones? El testigo dijo que el chico se autolesionó: que puso el cuchillo contra la pared y se tiró contra el arma: se quería suicidar, dijo.Esta versión del testigo fue descartada no sólo por los investigadores sino también por el forense, que dijo que las heridas estaban en el centro de la espalda y por lo tanto no podía ser producto de una autolesión.En concreto, lo único que creen los investigadores es que los dos chicos jugaban en la computadora y se inició una discusión. Ezequiel hirió con un arma a su amigo y éste se defendió. Luego, todo es una nebulosa. A las 3, la Policía hizo un allanamiento en la casa del adolescente y encontró que la abuela estaba lavando la ropa con manchas de sangre que había tenido puesta el chico.