Junto con un muchacho, la juzgan por el brutal homicidio de su esposo
La mujer y el joven llegaron a juicio por el asesinato de un hombre, quien recibió cinco tiros. El caso ocurrió en Alberdi.
Un joven y una mujer comenzaron a ser juzgados desde ayer por la Cámara 7ª del Crimen de Córdoba, acusados de haber participado en el brutal crimen de un vecino de barrio Alberdi, de la Capital, quien fue ejecutado de varios disparos. Un punto que para nada pasa inadvertido en esta historia es que la mujer era la esposa de la víctima del crimen. La historia se retrotrae a la madrugada del sábado 3 de noviembre de 2012, cuando Carlos Omar Fuster Alberca, de 30 años, fue ejecutado de cinco disparos: dos dieron en la cabeza y los tres restantes en el tórax, en calles 9 de Julio y Chaco, frente a una pensión.El principal acusado por el crimen es Jorge Alberto Huerta Panduro, de 20 años, quien llega a juicio acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Además se lo acusa de privación ilegítima de la libertad, ya que mediante amenazas de muerte habría obligado a unos jóvenes a que le dieran refugio en una casa hasta que llegó la Policía.En tanto, la esposa del fallecido, Jenny Maribel Naveros Silva (35), es juzgada por encubrimiento agravado. Dicho a las claras, se la acusa de haber ayudado al supuesto homicida a escapar y a despistar a los investigadores, brindando una supuesta historia falsa de los hechos ocurridos.Tanto la víctima como los acusados son de nacionalidad peruana. En la primer audiencia de ayer se leyó la acusación y se pasó a un cuarto intermedio hasta la semana próxima, ya que se enviaron notificaciones al Consulado de Perú en relación al caso. El móvil, una incógnita Jenny, su esposo y el muchacho habían concurrido juntos a una fiesta de la colectividad peruana que se había desarrollado en una vivienda del barrio Nueva Córdoba, de la Capital. Según consta en la causa, los tres estuvieron comiendo, bebiendo y bailando junto a otras decenas de personas, sin ningún tipo de inconvenientes. Alrededor de las 2.30, los tres y otra mujer decidieron emprender la vuelta a sus domicilios. La mujer se bajó antes, mientras que Fuster Alberca, su esposa y el otro muchacho fueron a una pensión de calle 9 de Julio al 1400. Los tres habrían entrado a una de las habitaciones y se produjo una pelea. A los pocos minutos, los dos hombres salieron a la calle y Fuster Alberca cayó muerto a balazos.El acusado Jorge Alberto Huerta Panduro admitió haber efectuado los disparos, aunque dijo que los tiros se escaparon cuando supuestamente le quitó el arma a la mujer. El joven declaró, durante la instrucción, que el matrimonio había tenido una pelea en la pensión y que él quiso interceder en defensa de la mujer y que le habría querido sacar el arma para que no causara ningún daño.Mientras tanto, la mujer negó los hechos y se abstuvo.La madrugada del crimen, según la causa, la mujer brindó una versión falsa a los policías y acusó a otro hombre de haber efectuado los disparos.El fiscal Marcelo Altamirano será el acusador. Por lo pronto, ya rechazó un pedido de probation de la acusada.

