Insólita excusa para no acudir a un robo
Según el propietario de un corralón en San Agustín, el único efectivo policial del pueblo no pudo acudir "porque estaba solo y tenía el móvil roto".
Río Tercero. Tres veces se comunicó una central de monitoreo de alarmas con la Policía de San Agustín para avisar que la firma Blancaley podía estar siendo víctima de un robo, pero la respuesta de un efectivo fue que no podía acudir porque estaba "solo y con el móvil roto". Conclusión: la empresa dedicada a la elaboración de materiales de construcción, ubicada a la vera de la ruta nacional 36, en San Agustín, sufrió un robo de unos 60 mil pesos, en la madrugada de ayer. Invadido por una evidente indignación, su propietario, Miguel Calderón, relató que sonó la alarma que está comunicada con una central de monitoreo, con base en Río Tercero, y desde allí los operadores avisaron telefónicamente a la Policía de San Agustín. Según Calderón, "un efectivo (policial) respondió que estaba solo, que no podía dejar la sede policial y que el móvil estaba roto". Más ofuscado se mostró Calderón cuando recordó que el uniformado "le dijo a la gente de la central de alarmas que como no podían ir, que llamaran a los dueños de Blancaley".Casi al mismo tiempo, el empresario sentenció: "Es tierra de nadie porque te puede pasar cualquier cosa, acá funcionó el sistema de seguridad pero lamentablemente la Policía no tenía cómo venir. Estamos apenas a cinco cuadras", se lamentó tras acotar que desde la central de alarmas llamaron a la Policía en tres oportunidades.La denuncia pública sobre la presunta falta de personal policial fue avalada por el propio intendente de San Agustín, Julio Agosti, quien también contó a este diario que "desde hace tiempo se percibe el malestar de la gente por la falta de recursos materiales y de efectivos".El jefe comunal reconoció que realizó numerosos reclamos para conseguir más recursos policiales, pero sin resultados. Mientras, Calderón contó que se percataron del robo ayer a las 8, al abrir el local.El empresario de la firma radicada en esa zona desde hace más de 50 años, describió el accionar de los delincuentes. "Rompieron una puerta trasera y un cerco perimetral, además de desactivar, con un proceso sofisticado, dos sirenas exteriores". Apenas observó todo revuelto en la firma, la víctima acudió a la sede policial a realizar la denuncia. "Como la Policía no llegaba (a la empresa), volví a la comisaría a las 9 y me respondieron: 'Estamos esperando que llegue el móvil desde Los Molinos, porque no tenemos en qué ir'", expresó. Para el damnificado, los ladrones estuvieron al menos una hora en el local, ya que para acceder al botín deseado debieron romper dos cajas fuertes de alta tecnología. La versión policial. En un primer momento, un tanto ofuscado, el jefe de la Departamental Calamuchita, Julio Suárez, dijo que la Policía estuvo en el lugar del robo a la madrugada. Aunque después admitió: "Que hubo un efectivo y un móvil fue excepcional, siempre hay más. Lo que pasa es que hemos potenciado la patrulla en la calle". Minutos después de las 18, la Policía detuvo a tres hombres de San Agustín con antecedentes penales, que estarían involucrados en el robo a Blancaley. Pero del botín sustraído, no hay ninguna pista. Suárez agregó que un móvil y un efectivo de guardia en San Agustín, pueblo de más de cuatro mil habitantes,"son suficientes". En tanto, el fiscal Marcelo Ramognino confirmó los allanamientos realizados.

