Godoy sigue grave y la tensión no cesa en Bajo Pueyrredón
El joven de 25 años, que recibió un balazo en el cuello, continúa en terapia intensiva. Se aguardan los resultados de los peritajes para determinar quién fue el que le disparó. No hay detenidos.
Mientras Alejandro Godoy (25) continuaba anoche internado en muy grave estado en el Hospital Córdoba, de la Capital provincial, la tensión seguía en barrio Bajo Pueyrredón.
El joven, padre de una beba de dos meses, sufrió un balazo en el cuello el jueves al anochecer en calle Ciriaco Ortiz, en el corazón de esa barriada humilde ubicada en el acceso este de la ciudad de Córdoba, entre la Circunvalación y la ruta nacional 19. Al parecer, el ataque se produjo en medio de una discusión entre dos grupos de vecinos por el robo de un teléfono celular.
Ayer, desde el Hospital Córdoba indicaron que Godoy continuaba en estado crítico, internado en la sala de terapia intensiva. El balazo, con orificio de entrada y salida, le afectó una arteria y una vena del cuello.
Según los familiares y vecinos del joven, que se dedica a changas y a cuidar autos estacionados, Godoy era ajeno al inconveniente y recién llegaba de trabajar. Lo concreto es que alguien disparó y el balazo le atravesó el cuello.
En el barrio, aseguran que el autor del balazo fue un policía que hacía adicionales en el puesto fijo de la fuerza, ubicado a un costado de la ruta para evitar que los automovilistas que circulan por allí sean asaltados.
Desde la fuerza, en tanto, nadie aseguró ni desmintió esta versión. El comisario mayor Sergio Ossés indicó que se estaba tratando de determinar quién fue el que disparó contra Godoy. Para ello, desde la Fiscalía de Distrito 3 Turno 5, a cargo de Marcelo Hidalgo, se le ordenó una serie de peritajes a la Policía Judicial.
El efectivo señalado por los vecinos está identificado. Aún no hay imputados ni detenidos.
Enfrentamientos
Desde el jueves a la noche, los enfrentamientos entre vecinos del sector y policías de la Guardia de Infantería se han sucedido con diferente intensidad. Ese día, alrededor de las 20, comenzó una batahola que terminó a las 6 del viernes. Se quemaron cubiertas, un contenedor de basura, y cinco efectivos resultaron heridos.
A las 14, otra vez se sucedieron los desmanes, y el tránsito por ese tramo de la ruta nacional 19 (en proximidades del CPC de barrio Pueyrredón) quedó otra vez interrumpido hasta la madrugada de ayer. Una parte de la manifestación se trasladó, durante la noche, hacia el frente del hospital.
En esa ocasión, se pudo observar que unos 30 chicos, los cuales no superaban los 15 años, entre ellos varios niños, eran los que atacaban con piedras y botellas a los policías, que respondían con balazos de goma.
A partir de entonces, aunque la Policía logró evitar que se formaran nuevas barricadas que cortaran la circulación de vehículos, continuaron los insultos y acusaciones contra los uniformados. Un nutrido grupo de la Guardia de Infantería quedó apostado en el lugar de manera permanente.

