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“Encontrar a Mariela es una deuda pendiente que tengo”

Lo dijo el fiscal Gustavo Atienza, quien ha pedido la realización del juicio. El único imputado es el ex marido de la mujer, Rodolfo Delpino.

11 de abril de 2010 a las 12:01 a. m.
Andrés Ferreras (Corresponsalía)
“Encontrar a Mariela es una deuda pendiente que tengo”

Villa María. La realización del juicio por la desaparición de Mariela Bessonart depende de la resolución de un juez de Control, que debe decidir entre el pedido del fiscal y la oposición presentada por la defensa del único imputado, Rodolfo Delpino. Pero más pendiente está saber qué pasó con la mujer desaparecida el 28 de setiembre de 2005 en Villa María, tarea en la que el fiscal Gustavo Atienza promete no cesar, se haga o no el juicio al ex marido.

Cuatro años y medio pasaron ya sin que nada se sepa de su destino. Para Atienza llegar a la conclusión certera de dónde está la mujer es una cuestión ineludible. “No he concluido con la labor de búsqueda y seguimos trabajando en conocer el paradero final de Mariela, que es una deuda permanente que tengo con la familia Bessonart”, aseveró el fiscal.

La búsqueda de Mariela no terminó. “Actualmente estamos esperando la terminación de una labor técnica importante por parte de un perito de la Facultad Córdoba de la UTN, con un costo importante para el Poder Judicial, para realizar un plano a escala con referencias métricas importantes sobre un terreno que interesa a la fiscalía”, explicó. Una vez terminado ese plano, un organismo de investigación criminal de la Nación recorrerá ese terreno con el sistema de búsqueda conocido como “Utility Scan”.

Esta parece ser una de las últimas esperanzas en dar con una pista concreta que lleve al hallazgo del cuerpo. Los años transcurridos a la espera de un dato cierto fueron hasta ahora infructuosos. “Siento que he cumplido la tarea en acopiar causas y elementos útiles en la esperanza de que surgiera una novedad de Mariela, pero eso no ha ocurrido. A veces es así. Uno despliega esfuerzo, trabajo y no redunda en resultados”, admitió Atienza.

Certezas. En lo que no tiene dudas el fiscal es en la participación de Rodolfo Delpino en esta suerte de "evaporación" de la mujer. En ese sentido la investigación está concluida y por eso requirió la citación a juicio. La carátula con la que el productor agropecuario debería enfrentar al tribunal es "privación ilegítima de libertad calificada por el tiempo", en orden al lapso transcurrido. Esta calificación fue fijada oportunamente por la Cámara de Acusación de Río Tercero, luego que la defensa apelara la imputación anterior de desaparición forzada con fines coactivos.

De cualquier manera, Delpino ya cumplió casi un año de cárcel estando imputado y este juicio, bajo esta carátula, no podría devolverlo a prisión.

Oposición. Los abogados defensores de Delpino se opusieron a la elevación a juicio y pidieron la nulidad de algunas pruebas y el sobreseimiento del ex marido de Mariela, entendiendo que los elementos reunidos por la fiscalía son inconsistentes y no tienen mérito para llevarlo al estrado.

El juez penal de Primera Instancia, Arturo Ferreyra, que actúa como juez de control, es quien debe dar la última palabra sobre la opinión del fiscal.

De prosperar la citación, la fiscalía y la familia de la desaparecida abrigan esperanzas de que el debate oral haga aparecer nuevas pruebas. ¿Podrá en el juicio responderse a la mayor incógnita que los villamarienses tienen por resolver: Dónde está y qué pasó con Mariela Bessonart?