En 2014, 18 jóvenes murieron víctimas de disparos de armas
El último fallecido fue un chico de 15 años, en Villa Ávalos. Estaba con otros dos amigos, menores de edad. Habría sido un accidente. Los otros 17 casos fueron intencionales.
Los tres chicos estaban reunidos en el patio de la vivienda. La siesta transcurría entre risas, bromas, comentarios de chicas, cosas de adolescentes. Hasta que de pronto apareció un arma. El estampido, seco, fuerte, se escuchó en el resto de la casa, donde había algunos mayores. A los pocos segundos, dos de los jóvenes entraron a los gritos a la casa y el tercero, de apenas 15 años, alcanzó a dar unos pasos para luego caer en el piso, con un balazo en el pecho. El drama sucedió en la tarde del pasado sábado en un humilde hogar del barrio Villa Ávalos, en el centro este de la ciudad de Córdoba. Al anochecer, el chico murió en la terapia intensiva del Hospital Misericordia, adonde había sido trasladado por un patrullero.
La hipótesis más firme que maneja la Justicia y la Policía es que los tres habían estado “jugando” con un revólver y, en esas circunstancias, se produjo el disparo. De esta forma, la tesis de un homicidio intencional en el marco de una pelea anoche perdía sustento.
Los dos chicos involucrados en la muerte de su amigo tienen 15 y 13 años, y quedaron a disposición de la Justicia. El más grande quedó alojado en el Complejo Esperanza; el más chico fue entregado a sus padres. El arma no había sido hallada.
Con la muerte de Facundo Lira, de 15 años, ya suman 18 los jóvenes que han muerto a causa de disparos de armas de fuego en lo que va del año en la provincia de Córdoba, de acuerdo a un relevamiento propio de La Voz del Interior. Los otros 17 casos fueron homicidios intencionales (dolosos). La cifra es más inquietante de lo que se deduce a simple vista: estas 18 vidas perdidas constituyen el 32 por ciento de los homicidios ocurridos en estos poco más de cuatro meses.
Dicho de otra forma, tres de cada 10 personas muertas en homicidios en este año fueron jóvenes, en su gran proporción veinteañeros. Siete fueron menores de edad.
La violencia urbana, disputas o peleas barriales o venganzas, es prácticamente el denominador común de estos casos. Dos crímenes se registraron en episodios de inseguridad (asaltos), de acuerdo a las investigaciones que se llevan adelante.
En su enorme mayoría, estos jóvenes de entre 14 y 25 años fueron ultimados por disparos de revólveres o bien pistolas de calibre 9 milímetros, lo que refuerza el preocupante elevado uso de armas de fuego en manos de personas comunes.
Un balazo, una muerte
El drama que se cobró la vida de Facundo Lira sucedió el sábado alrededor de las 15 en una vivienda de pasaje público sin número de Villa Ávalos, barrio próximo a San Roque. De acuerdo a la investigación, en el patio de la casa se encontraban dos chicos de 15 años y un tercero de apenas 13.
“Estaban paveando con un arma, de acuerdo a los testimonios que tenemos. Alguien sacó un arma, creemos que un revólver, y se pusieron presuntamente a manipularla o bien a apuntarse. Creemos que no hubo ninguna discusión”, dijeron desde el área de Investigaciones de la Policía. Lira, quien estaba de visita en ese domicilio, fue alcanzado por un disparo desde corta distancia.
Un familiar de otro de los chicos llamó a la Policía. El primer patrullero que arribó a la casa trasladó al herido al Misericordia.
Fuentes policiales negaron que los otros dos chicos hubieran escapado, sino que rápidamente fueron ubicados y “judicializados”.
El arma, hasta el cierre de esta edición, no había sido hallada. Se cree que fue arrojada en el pozo negro de la casa. La búsqueda se reanudaría hoy con efectivos de Bomberos.
Jóvenes asesinados
A todo esto, vale tener en cuenta que en estos poco más de cuatro meses de 2014, otros 17 jóvenes fallecieron por disparos de armas de fuego. Sobresalen los episodios de violencia urbana, ya sea peleas o bien venganzas. Dieciséis de los fallecidos fueron varones; mientras que la única chica asesinada fue Romina Valdéz, de 24 años, quien fue ultimada de un disparo al quedar en medio de una pelea entre barras en Villa Martínez. La cantidad de casos es igual a idéntico período de 2013.
Vale precisar que en total, el año pasado fueron ultimados 57 jóvenes de entre 14 y 25 años, de ambos sexos, principalmente en la ciudad de Córdoba en episodios de violencia callejera.
Desde la policía, insisten que en alta proporción los homicidios fueron “aclarados”.
Así como estas 18 víctimas fueron jóvenes, los supuestos autores también cuentan con una edad similar no mayor a los 25 años en un gran porcentaje.

