El chico ladrón fue internado por su adicción a las drogas
Tiene 15 años y había sido detenido tres veces en sólo 11 horas.
Tambaleando, prácticamente sin poderse mantener en pie, aún bajo los efectos de la droga consumida horas antes. Así ingresó a la División Asuntos Juveniles de la Policía de Río Cuarto, el chico de 15 años, la última de las tres veces que fue detenido por uniformados en apenas un lapso de 11 horas. El jovencito, tal como se informó en la edición de ayer de La Voz del Interior, fue capturado dos veces por robo y una por merodeo. Esto fue así ya que cada vez que era demorado, dada su edad y no poder quedar alojado en una comisaría, la Justicia de Menores disponía que fuera entregado a sus padres.Ayer, el Juzgado de Menores de feria dispuso retirar provisoriamente la tutela del niño y dispuso que sea "internado" en un centro de rehabilitación de adicciones en el Complejo Nueva Esperanza que funciona en la ciudad de Córdoba. Anoche mismo, el chico ingresó a este establecimiento, dependiente de la Provincia, por tiempo indeterminado.El menor consume drogas desde hace algunos años. De hecho, estaba haciendo un tratamiento ambulatorio para superar su adicción que, a la luz de los episodios, no estaba dando muchos resultados. Su primera caída a la Policía, por hurto, fue a los 12 años. Desde entonces, según confiaron autoridades oficiales, nunca paró. En los últimos tiempos, según confiaron fuentes policiales a este diario, sus aprehensiones en la vía pública se habían vuelto una constante. Sus padres, ambos separados y trabajadores, están viviendo una pesadilla. Sus dos hermanos mayores, ambos estudiantes, se encuentran igual."Este chico tiene problemas con las drogas. Tiene una seria adicción. La Justicia dispuso que sea internado de inmediato para ser tratado", confirmó ayer la titular de la Secretaría de la Niñez, Adolescencia y la Familia de la Provincia, Raquel Krawchik. "Se tiene la idea de que los chicos adictos viven en un hogar roto, en condiciones de pobreza. No es éste su caso. Es una familia de trabajadores, de clase media, y la situación de este chico es una pesadilla. No saben qué hacer", concluyó la funcionaria.Una vez, otra vez, una más. En un lapso de 11 horas, el chico fue detenido tres veces entre el martes y miércoles pasado. Tal como se indicó ayer, la primera detención fue a las 14.40, cuando un agente policial sorprendió al jovencito llevándose una bicicleta robada de una casa. Fue llevado a Asuntos Juveniles y la Justicia dispuso su libertad y entrega a su hogar. A las 22 de ese mismo día, el menor volvió a ser capturado merodeando, en "actitud sospechosa", según un vecino, en torno a un auto estacionado en la calle.Otra vez, entrada a la dependencia policial y posterior liberación. No pasaría mucho para que el chico volviera a ser interceptado por un móvil policial. Fue a la 1.30 del miércoles en barrio Abilene, de Río Cuarto. Efectivos policiales lo sorprendieron corriendo con un bolso cargado de joyas, anillos y relojes de oro, supuestamente robadas de la casa de una jubilada de la zona, junto a otros jóvenes no individualizados. Esa misma madrugada, el chico entró tambaleando a Asuntos Juveniles. "Estaba \'re pasado\'", confió una fuente policial. Esa misma madrugada, se lo reenvió a su hogar. Julio Fernández, secretario del Juzgado de Menores de feria, indicó ayer que en cada una de las oportunidades se actuó correctamente con el chico. El letrado fue quien solicitó su internación "a la brevedad".Las autoridades creen que el menor salía a robar para comprar droga. ¿Cuál? "No sabemos, pero eso no importa. El chico probó todo", señaló una autoridad de Gobierno. Krawchik se lamentó: "Pobrecito, el chico consumía lo que podía. Estaba haciendo un tratamiento, pero esta historia es una tragedia para sus padres".Desde anoche, el menor está alojado en uno de los módulos del Complejo Esperanza, en el kilómetro 12 del camino a 60 Cuadras, para tratar su adicción.

