Dictan prisión preventiva al acusado de fusilar a un policía
El muchacho, quien estaba en libertad condicional pese a haber sido condenado a 3 años de cárcel, está acusado por homicidio agravado. El homicidio ocurrió en agosto en Marcos Juárez.
El fiscal Carlos Viramonte dictó la prisión preventiva de Nicolás Emanuel Contreras, el joven de 27 años acusado de haber fusilado de un balazo en el rostro al policía Juan Marcelo Bussano (29), ocurrida en agosto pasado en un campo ubicado en las afueras de Marcos Juárez.
Contreras está imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
Paralelamente, la Justicia marcosjuarense archivó la denuncia efectuada por el acusado, y algunos familiares, respecto a una supuesta golpiza de la que habría sido víctima por parte de policías locales.
Contreras se encontraba en libertad condicional desde el 27 de septiembre de 2012. Aquella jornada había sido condenado a la pena de tres años de prisión efectiva , por una Cámara del Crimen de Bell Ville, por el violento asalto a un quiosquero de Inriville. Sin embargo, esa misma jornada se fue a su casa, ya que los jueces entendieron que, como había cumplido ocho meses detenido, podía acogerse al beneficio de la libertad asistida. Su condena debería haber terminado en 2015.
El caso
El crimen del policía Bussano sucedió el pasado 10 de agosto como corolario del robo de una motocicleta enduro en la ciudad de Marcos Juárez. Varias patrullas policiales acudieron de inmediato al lugar y se produjo una persecución que se extendió a un campo ubicado en las afueras. En esas circunstancias, cerca de un monte, el cabo Bussano se habría topado de frente con el acusado, momento en que se produjo una pelea.
Según fuentes judiciales, el acusado le habría sacado la pistola al uniformado para luego efectuarle un disparo en la cabeza desde corta distancia. Bussano murió al poco rato.
Desde la fiscalía de Viramonte se indicó que las lesiones que presentaba el ahora detenido habrían ocurrido en el marco de la pelea que mantuvo con el cabo Bussano y a la posterior detención por parte de otros uniformados. No se descarta que esta medida sea apelada.

