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Creen que, para vengar un robo, un chico mató a otro de un tiro

La víctima y el acusado tienen 15 años. Además del supuesto matador, fue detenido otro joven, de 16 años. Fue en Ituzaingó. En Juárez Celman, hirieron a un muchacho y está muy grave en el hospital Córdoba.

05 de septiembre de 2016 a las 12:51 a. m.
Creen que, para vengar un robo, un chico mató a otro de un tiro
Presos. Los dos jóvenes detenidos, el sábado a la noche, en un pasillo de Jefatura de Policía. (Policía de la provincia)

En otro dramático episodio de violencia urbana en Córdoba Capital, un chico de 15 años murió luego de haber recibido un disparo en el abdomen cuando volvía a su casa en moto, en el barrio Ituzaingó, en la periferia este de la ciudad. Por el crimen fueron detenidos dos jovencitos de 15 y 16 años. El primero está sospechado de ser sido quien gatilló el revólver 38; el segundo, de ser quien trató de ocultar el arma. Para la Policía, el caso, ocurrido el pasado sábado a la noche, se enmarcó en una riña callejera. Sin embargo, a la hora de ahondar en las motivaciones que habrían existido a la hora de concretar semejante homicidio en el que jóvenes menores de edad terminaron siendo protagonistas: los pesquisas sospechan que todo habría sido una venganza por un robo ocurrido recientemente. Concretamente, los pesquisas creen que quien cometió el crimen lo hizo para vengarse de un robo que había sufrido su padre, según confirmaron fuentes de la causa a La Voz . El supuesto autor del disparo acusaba a quien finalmente terminó muerto de haber integrado la patota que cometió el asalto. Sin embargo, no hay constancias de que efectivamente el muchacho que falleció haya protagonizado tal ilícito. Ambos detenidos por el crimen quedaron imputados como supuestos autores del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por disposición del fiscal Rubén Caro. Sin embargo, por las edades de sus protagonistas, el funcionario judicial remitió la causa al Juzgado de Menores en turno. Ambos quedarán alojados en el Complejo Esperanza, comuna de Bouwer.

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El drama sucedió el pasado sábado al anochecer en proximidades de una cancha de fútbol ubicada en calles Vucetich y Bragg, de barrio Ituzaingó.

De acuerdo a la reconstrucción del caso, por el lugar circulaba Agustín Calisaya (15) en una moto, según fuentes de la causa.

En esas circunstancias, el chico fue abordado por al menos dos jóvenes, uno de ellos armado. Ya habían tenido al menos dos peleas, según declararían luego algunos testigos, por lo menos en dos oportunidades ese mismo sábado.

Así las cosas, quien blandía un revólver 38 le habría gritado a su rival: “¡Qué te andás haciendo vos el carteludo!...”. Acto seguido, efectuó un disparo que dio en el abdomen de Agustín.

Malherido, el chico alcanzó a llegar a su casa. Como la ambulancia se demoraba en llegar, su padrastro, Daniel Chávez (32), lo subió a su Renault 12 y partió rumbo a un hospital. Camino al centro de salud, se encontró con un patrullero. El chico fue cargado en el móvil, pero murió finalmente camino al hospital.

Con los testimonios obtenidos en la zona, efectivos policiales detuvieron ese mismo sábado a G.I.R. (15) y a A.C. (16), vecinos de Ituzaingó Anexo.

Trascendió que el joven de 15 años, señalado por el crimen, había alcanzado a llegar a su casa y le habría dicho a su madre: “Me mandé un macanón”.

Hallaron el arma usada para cometer el crimen

Agustín Calisaya (15) murió tras recibir un disparo en medio del ­abdomen. Según la pericia, el ­calibre era de un arma calibre 38.

El revólver, marca Colt, fue encontrado (foto) el mismo sábado por la Policía al pie de un árbol ubicado en el predio donde ocurrió el ataque. Se trata de un arma considerada, por la ley argentina, de guerra. En el tambor se hallaron dos balas enteras y una vaina servida.

Distintas fuentes de la causa precisaron que no hubo un tiroteo y que, según los testimonios, se produjo un solo disparo.