Cortocircuito, fuego y dos muertes más
Las víctimas fueron una jubilada y su hijo discapacitado. La muerte los sorprendió cuando ambos dormían en una habitación, debido a una falla de una estufa eléctrica.
Una jubilada de 88 años y un hijo de 48 murieron en la madrugada de ayer al quemarse la casa de la mujer en La Calera, población ubicada 23 kilómetros al oeste de la ciudad de Córdoba. Las llamas se originaron tras un cortocircuito en el tomacorriente donde estaba conectada una estufa a cuarzo en un dormitorio donde dormían ambos, según lo determinaron las pericias iniciales. En segundos, el fuego se extendió por la habitación y no hubo chances de escape para la anciana y para su hijo, quien sufría una discapacidad y problemas de movilidad.El drama se registró tres días después de que cinco miembros de una familia murieran al incendiarse la precaria casilla en la que vivían. En ese siniestro, en barrio Cooperativa Atalaya de la Capital, fallecieron cuatro chicos y el concubino de la madre de los niños. En el de ayer murieron Nelly Margarita Cabral (88) y su hijo Osvaldo González (48). "Pobrecita. Es una mujer que sufrió toda su vida. Perdió toda su vida cuidando a esa criatura, porque nació mal. No hizo otra cosa. ¡Cómo Dios se la va a llevar así!", exclamaba ayer un familiar, al borde del llanto. "Su esposo murió hace unos 30 años y su otro hijo falleció hace poco, así que había quedado ella, pobrecita, al cuidado de su otro hijo", añadió el hombre.El drama ocurrió pasadas las 9 en una casa ubicada en calles Venezuela y Río Chico, de barrio Los Filtros. Todo se originó en la habitación, donde madre e hijo dormían. Al parecer, la mujer había prendido una estufa eléctrica. Según fuentes policiales, la mujer habría querido correr a su hijo, pero el humo les hizo perder el conocimiento y quedaron tirados. Numerosos vecinos corrieron a ayudar. Algunos tiraban agua, otros cortaban la luz, pero nadie podía entrar."El humo era muy intenso y no nos dejaba entrar. Por la cocina echamos agua y cortamos la luz. Llegó la Policía y les dábamos colchas mojadas para que entren", contó Miguel Maruchich.Bomberos voluntarios rompieron una pared para tirar agua con las mangueras. Cuando controlaron el fuego, lograron acceder a la pieza y dieron con los cuerpos.

