Condenan a abusador que contactaba mujeres vía chat
El hombre les prometía trabajo a sus víctimas para engañarlas. Fue condenado a seis años y medio de prisión.
En un juicio abreviado, Ernesto Fabián Casquet (46) fue condenado este lunes a seis años y medio de prisión por abuso sexual con acceso carnal.
El hombre, que ya contaba con antecedentes del mismo delito, fue juzgado por dos hechos por la sala unipersonal de la Cámara del Crimen Número 2, a cargo de Emilio Andruet.
Según se pudo determinar, el primer ataque sexual lo perpetró en enero del 2006. Fue víctima una joven de Córdoba que llegó a Río Cuarto en colectivo porque Casquet le había asegurado un trabajo como promotora en la ciudad.
El hombre fue a buscar a la mujer a la Terminal y la llevó a su domicilio, ubicado en Clodomiro Vera 1477, donde le ofreció dinero a cambio de que se quedara con él el fin de semana. La víctima se negó pero Casquet abusó de ella y luego la echó de la casa. Fue denunciado y detenido, pero al poco tiempo recuperó la libertad.
El otro ataque. En marzo del año pasado se supo que Casquet había cometido otro ataque sexual contra otra joven contactada vía chat. Esta vez, se presentó como un contratista de empresas constructoras, con varias obras a cargo. Usaba el apodo de "Jack".
A una mujer de 26 años que había publicado su currículum en Internet para buscar trabajo en Río Cuarto, le prometió un empleo en la elaboración de alimentos para los obreros. La citó a las 10 en un local comercial de avenida Sabatini 2461, donde, con la excusa de recorrer obras logró que la chica subiera a su Renault 12 blanco. Le dijo que tenía que ir a buscar una camioneta a pocas cuadras y luego harían los papeles. Según la investigación del fiscal Walter Guzmán, la llevó a un camino rural donde la obligó a practicarle sexo oral y luego la abandonó en el acceso a la ciudad.
Casquet es casado, tiene secundario completo, vivía en Sarmiento 2558 cuando fue detenido el año pasado. Ya había estado preso por rapto, abuso deshonesto y tentativa de violación entre 1997 y el 2000. El error que lo llevó a la cárcel fue haber enviado a la segunda víctima una fotografía por chat para que se encontraran. Al ser detenido admitió que había contactado a la joven por Internet pero negó haberle ofrecido trabajo y acusó a la mujer de sugerir el encuentro sexual. La computadora que le secuestraron dio pruebas de lo contrario. En el juicio confesó los dos hechos.

