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Comenzó el juicio por el asesinato de Rosana Galliano

El principal acusado es el viudo, José Arce. En la primera audiencia, la madre de la víctima cargó contra él en duros términos.

12 de abril de 2013 a las 12:02 a. m.
Comenzó el juicio por el asesinato de Rosana Galliano
José Arce. El viudo y principal imputado por el crimen.

Buenos Aires. Comenzó ayer en los Tribunales de Campana el juicio oral por el crimen de Rosana Galliano, que tuvo en la primera audiencia la declaración de la madre de la víctima, quien aseguró que el principal acusado y viudo, José Arce, maltrataba a la joven asesinada. Graciela Rodríguez, madre de Rosana, afirmó que Arce "enfermó psicológicamente" a su hija. "Para él, ella fue un capricho. El se mostraba muy atento en los primeros tiempos. Ella estaba más encandilada que enamorada, la deslumbró su caballerosidad –dijo la mujer–. Pero la agredía verbalmente, le decía que era una pendeja, una inútil y que no sabía hacer nada".La madre de Rosana insistió en que Arce mandó matar a su hija cuando ella lo dejó y que la madre de éste fue la "financista de los sicarios que mataron a Rosana".Antes del juicio, sin embargo, Arce, de 69 años, insistió en que está "tranquilo y en paz" con su conciencia y afirmó que estos "cinco años y medio" han sido "muy malos", pero que logró seguir adelante "con la fuerza" de sus hijos."Siempre la voy a extrañar", dijo en breves declaraciones el viudo antes de ingresar a los tribunales de Campana donde se sentó en el banquillo de los acusados junto a su madre, Elsa, y los hermanos Gabriel y Paulo Leguizamón, sospechados de haber concretado el homicidio.Cuando se le planteó que la familia de Rosana siempre apuntó contra él por el homicidio, señaló: "Pregúntenle a ellos por qué, yo nunca los he atacado".Galliano, de 29 años, fue asesinada la noche del 16 de enero de 2008 en su casa quinta cuando recibió cuatro balazos efectuados con una pistola calibre 11.25 al salir hacia el frente de su vivienda porque había recibido un llamado telefónico a su celular, y dentro de la vivienda no tenía buena señal.