Comenzó el juicio a cuatro jóvenes por el crimen de una jubilada
La víctima fue María Torres (85), vecina de barrio Maldonado, quien fue asaltada y golpeada de modo salvaje. Falleció 30 días después por los traumatismos.
María Torres era una abuela de 85 años que vivía en barrio Maldonado. Hace dos años, un día después de cobrar su jubilación, fue asaltada por un grupo de jóvenes que la golpeó salvajemente y la dejó agonizando durante 30 días. Como presuntos autores de homicidio en ocasión de robo y violación de domicilio están acusados cuatro hombres y una mujer, todos jóvenes vecinos de la víctima.
El juicio por jurados se inició este lunes en la Cámara 11ª del Crimen. En el banquillo de los acusados se sientan Débora Murúa (24), Javier Andrés Marchetti (21, alias "Bebé Negro"), Yair Emanuel Abraham (20), Abel Esteban Bazán (22, alias "Patán") y Héctor Gonzalo Ramírez (32, "el Tuerto"). Además, están involucrados en el hecho otros dos jóvenes que se encuentran prófugos, Adrián Cuello (30) y Gabriel Emanuel Marchetti (26, hermano de Javier).
30 días de agonía
El asalto se produjo el 2 de agosto de 2014 en la casa ubicada en Villafañe al 1.700, barrio Maldonado, en el extremo este de la ciudad de Córdoba. Varios jóvenes ingresaron en busca del dinero de la jubilación y castigaron a María con trompadas, patadas y hasta con un hierro hallado poco después.
La abuela sufrió múltiples y severos traumatismos, en especial fracturas en diversas partes del cuerpo. Una de las más graves, que además complicó la investigación, fue la del maxilar inferior que le impedía expresarse con comodidad y responder a las preguntas de los investigadores. No obstante, María pudo decir algunas palabras y contribuir con la investigación.
El lunes declararon tres policías: dos que llegaron a relevar la escena del asalto y un tercero que actuó como comisionado de la investigación y alcanzó a escuchar algunas palabras de la víctima.
Un prófugo
Débora Murúa fue señalada por varios vecinos que la vieron entrar y salir varias veces de la casa de la abuela durante el asalto. Los Marchetti, que viven en la casa del frente, tenían diversos grados de compromiso: Gabriel fue visto en la esquina junto a un adolescente y al ser detenido tenía en su poder una bolsa tejida al crochet donde la anciana guardaba su dinero, más unas agujas de coser. Extrañamente, luego fue liberado y conforme avanzó la investigación quedó más comprometido, pero ahora está prófugo.
Su hermano, Javier, fue encontrado a pocas cuadras, acurrucado dentro del chasis de un viejo automóvil abandonado. Estaba vestido con una campera naranja que lo comprometía frente a los dichos de los testigos.
Los otros acusados, por el momento no tienen responsabilidad firme y su situación podría complicarse cuando empiecen a declarar los familiares y vecinos de la víctima. Algunos de los parientes de María, durante los 30 días que estuvo internada, la escucharon señalar más nombres, lo que podría comprometer a los otros acusados.
Según la acusación, los asaltantes se llevaron 5.000 pesos, un ventilador, ropa, una cartera, tarros de pintura, la bolsa tejida al crochet y las agujas de coser.
El juicio por jurados se lleva a cabo con el tribunal habitual de la Cámara 11ª: Graciela Bordoy de Pizzicari (presidente), María Susana Frascaroli y Daniel Ferrer Vieyra. La acusación está a cargo del fiscal de Cámara Diego Alberto Albornoz.

