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Caso "Marita" Verón: declararon tres imputados y Susana Trimarco lo hará mañana

Tres imputados pidieron declarar. Dos lo hicieron esta mañana y otra por la tarde. Mañana a primera hora se espera que declare su madre. Enviado especial.

14 de febrero de 2012 a las 09:58 p. m.
Juan Federico, Redacción La Voz y agencia DyN
Caso "Marita" Verón: declararon tres imputados y Susana Trimarco lo hará mañana
SUSANA TRIMARCO. Abraza una foto de su hija, secuestrada en 2002 (DyN/Archivo).

Enviado especial a San Miguel de Tucumán

El juicio que se sigue por la desaparición de "Marita" Verón, secuestrada hace 10 años y obligada a prostituirse, se reanudó hoy con un sorpresivo pedido de declaración de tres imputados. Se espera que mañana a primera hora testifique Susana Trimarco, madre de la víctima.

Dos de los principales acusados por "privación ilegítima de la libertad y promoción de la prostitución en concurso ideal" contra María de los Ángeles Verón, "Marita", cambiaron esta mañana de manera abrupta su estrategia defensiva y pidieron la palabra en el histórico juicio que se celebra en la sala de audiencias de la Cámara Penal, en pleno Centro de San Miguel de Tucumán.

Se trata de los hermanos María Jesús Rivero (según la causa, sería quién dio la orden de secuestrarla) y Víctor Ángel Rivero (la acusación lo sindica como la persona que la raptó en un auto a "Marita"), quienes a partir de hoy adoptaron un rol de ataque directo.

Tras superar diferencias económicas, acordaron ser representados por el abogado penalista Cergio Merfil (sí, con "C"), reconocido en Tucumán tanto por los pleitos ganados como por su afición en jugar fuerte mediáticamente.

En el cambio de la defensa,  los imputados decidieron declarar en lugar de negarse y que en el debate se lean lo que testimoniaron durante la instrucción de la causa, trámite que había comenzado durante la semana pasada y terminó esta tarde con la declaración de otra imputada, Daniela Natalia Milhein (sería quién la vendió).

Milhein, que tuvo un hijo con el polémico ex presidente del club San Martín y dueño de una red de remiserías Rubén "La Chancha" Ale, relató su experiencia como víctima del negocio de la prostitución y, según fuentes de tribunales, se espera que tras su declaración dé su testimonio Trimarco, madre de Verón y mujer emblema de la lucha contra la trata de personas.

Como en un libreto. Esta mañana, en una extensa audiencia que comenzó a las 8.45 y finalizó a las 14.15, primero declaró Víctor Rivero. Tanto él como su hermana no se salieron de un libreto que pareció preestablecido.

Se cuidaron en no atacar e incluso elogiar a Trimarco, a la que dijeron "respetar y comprender" en su dolor, pero aclararon no tener nada que ver con los delitos que se les imputa y aseguraron que su estadía en el banquillo de los acusados se debía a un testigo de apellido Nievas que los involucró para vengarse de ellos por una enemistad personal.

"El auto con el que se me acusa de haber secuestrado a María de los Ángeles era de mi padre y lo compró en octubre de 2002, varios meses después del 3 de abril de ese año (cuando despareció "Marita")", aseguró el hombre.

El mismo argumento esgrimió la mujer, cuyo andar y postura no pasa desapercibido para nadie. Alta, de tacos y vestida de cuero negro, de pelo rojizo con mechas, María Jesús es de hablar fuerte, segura, intentando imponer respeto.

Dijo haber llegado a Tucumán en 1988, un año después formó pareja con Rubén "la Chancha" Alé, un hombre sindicado como supuesto cabecilla de un clan mafioso, hoy detenido y con diferentes antecedentes penales.

Alé supo ser hasta hace poco el presidente del club de fútbol San Martín, uno de los más populares de la provincia.

Con él fundó la remisería "Las cinco estrellas" cuya flota fue clave durante años para manejar los destinos políticos de la provincia. Incluso, ya en la década del 2000, el entonces gobernador Julio Miranda les dio un poder para "colaborar" con la Policía.

"Nunca me prostituí, ni conocía a nadie que lo hiciera; tampoco obligué a nadie a hacerlo y ni conozco un prostíbulo", reiteró durante su testimonio.

Aseguró que con la remisería colaboraron en la búsqueda de "Marita", que empapelaron con su rostro toda la flota y que ella le dio dinero a Daniel Verón, el padre de la joven desaparecida.

"Dicen que yo la secuestré para venderla en dos mil pesos. Pero a esta gente (por la familia Verón) la ayudé por más plata, hasta un par de neumáticos les compre, así que qué clase de empresaria sería si hago un negocio tan malo", se defendió.

Ante esto, la querella remarcó que durante esa época hubo una directiva gubernamental para empapelar todos los remises de la provincia con el rostro de "Marita".

El proceso. De esta manera se escucharon esta mañana las primeras voces de un proceso que avizora ser bastante lento, con demasiadas chicanas burocráticas que presentan los abogados defensores con el objetivo de dilatar el juicio lo más posible y así lograr que la sociedad y los medios se desatiendan del caso.

Porque la presión social (pese a que en Tucumán el caso no es seguido aún de manera masiva) y el pesos mediático son algunas de las cartas con la que más van a jugar los abogados, en un juicio que parece desarrollarse tanto adentro como afuera de la sala de audiencias.

“Marita” Verón fue secuestrada el 3 de abril de 2002, cuando tenía 23 años, y una hija de tres años. La causa, caratulada “privación ilegítima de la libertad y promoción de la prostitución”, tiene más de un centenar de testigos y se estima que se prolongará durante tres meses.