Al lado de la Policía, también asaltan
Una "boutique" y un supermercado, en la misma vereda del destacamento de José Ignacio Díaz, fueron robados en forma reciente.
Una boutique fue asaltada con sus puertas abiertas y un supermercado chino fue saqueado durante la madrugada a pesar de estar ambos en la misma vereda del destacamento policial de José Ignacio Díaz, primera sección. Según los vecinos, la inseguridad en el sector es preocupante y no tiene reparos ni siquiera en el centro comercial pegado a la sede de la fuerza de seguridad y situado frente al chalet San Felipe.
Los hechos han ocurrido recientemente pero, como tantos otros, no tuvieron publicidad en los partes de prensa de la Policía de la Provincia.
La boutique Tiendas Fer fue "visitada" la noche antes del día del padre. Con todos los comercios abiertos, el sábado 19 de junio, a las 21, la dueña y una empleada fueron reducidas por un "cliente" que esperó el momento oportuno para esgrimir un arma similar a una pistola 9 milímetros.
Tras hacerlas tirar debajo del mostrador y tratarlas con total tranquilidad, el malhechor se dio el lujo de revisar toda la boutique, hurgar la caja, elegir algunas prendas, pedir una bolsa y guardar todo. El joven les decía: "Quédense tranquilas, no va a pasar nada; yo hago mi trabajo y no les voy a hacer nada".
Finalmente, le pidió a la dueña las llaves para irse, cerrar la puerta y salir caminando como si nada. Fernanda García, la propietaria asaltada, relató que luego del asalto llamó a la Policía, llegaron móviles, pero no atraparon al responsable, un joven de unos 20 años. "El hombre se fue hacia el chalet San Felipe y luego dobló a la izquierda, caminando tranquilo", refirió la mujer asaltada.
Según García, el saldo de este robo le costó 600 pesos en efectivo de la caja, cerca de 1.500 pesos en mercadería (entre chalecos, vaqueros y camperas) y los celulares de las infortunadas mujeres.
"El drama del barrio es la inseguridad", comentó resignada. "En el otro local que tengo, en la avenida 11 de Septiembre, (los asaltantes) se metieron 10 días antes. Por suerte, al chico lo detuvieron después porque tengo alarma monitoreada", concluyó.
Al súper chino. Además de arrebatos de carteras y otros efectos a las mujeres en la calle, o asaltos en las vías del ferrocarril por un par de zapatillas, una campera o el celular, otros comercios también han sufrido las incursiones de los delincuentes.
El local más visitado por hombres armados es el supermercado de inmigrantes chinos de José Ignacio Díaz y Morales de Albornoz, metros más allá de la boutique y, también, sobre la misma vereda del destacamento policial.
Según el encargado del Supermercado Súper Diego, el cordobés Miguel Sandullo, el autoservicio fue asaltado en tres oportunidades: dos veces el año pasado y una en febrero último. En estos atracos, los ladrones amenazaron a los cajeros y se llevaron entre mil y dos mil pesos, cada vez, además de celulares y carteras de los clientes.
Luego de esto, la Policía apostó un uniformado en la puerta del comercio después de las 18.30 y hasta el cierre, a las 21. Los asaltos pararon, pero hace poco igual volvieron a robarles, en este caso a puertas cerradas y sin ocupantes.
La madrugada del 7 de junio pasado, rompiendo los candados de un portón de la parte trasera, los delincuentes entraron al súper y se llevaron 50 mil pesos, la caja fuerte con 20 mil pesos con cambio, una CPU, su monitor LCD y algo de mercadería, todo según lo que relató Sandullo a este diario.
Tanto en los hechos del supermercado como en el de la boutique, sus propietarios señalan que la investigación no ha arrojado resultados, al menos en lo que los damnificados conocen.
Entre el súper y Tiendas Fer, la mujer que atiende el local de quiniela-boutique (también en la misma vereda de la Policía) señala que hasta ahora su negocio ha tenido suerte con los asaltos, pero que no se salva de las mujeres que le roban la ropa puesta, debajo de su vestimenta.
Pero, mientras toma apuestas de quienes tienen una "fija", agrega que en el barrio la inseguridad es moneda corriente porque los arrebatos y asaltos callejeros se suceden a diario y a plena luz del día.

