Acosador por teléfono, desde prisión
“Ya te voy a hacer mía”, intimidaba Fernando Sarmiento (35) a su víctima, a través de un llamado telefónico. El juez José Argüello, vocal de la Cámara del Crimen de Río Tercero, lo condenó por eso a nueve meses de prisión por esa serie de amenazas.
Una farmacéutica de Río Tercero se estremecía cuando escuchaba esa voz en el teléfono. Fueron unas 20 llamadas, en noviembre de 2016. Luego se constató que fueron hechas desde la cárcel.
Sarmiento purgaba, por entonces una condena por robo. Pero luego sumó otra pena, como culpable de coacción continuada, por hostigar también por teléfono a una abogada de Río Tercero. Semanas atrás, esa abogada renovó la denuncia a la Fiscalía y aseguró que Sarmiento la sigue llamando desde la cárcel, continuando el acoso.
Argüello ordenó que todas las llamadas que el condenado haga desde prisión sean monitoreadas por el Servicio Penitenciario.
A juzgar de la defensa –que pidió la absolución por entender que la acción no configura un delito– se trata de “una cuestión romántica para conquistar a una mujer”.

