“19 meses detenido y no maté a nadie”
Habló el policía Maximiliano Celi, quien fue absuelto por la Justicia por el crimen de Álvaro Zarandón, en 2013. El efectivo dijo que fue traicionado por sus pares, que el asesino viste uniforme y que necesitaban un culpable. No sabe si va a reintegrarse a la fuerza.
"Estuve preso en dos cárceles siendo inocente durante un año, siete meses y 16 días. Eso es algo que no se lo deseo a nadie, pero no tengo rencor, ni ansias de venganza. Sé que a ese muchacho lo mató un policía, pero no fui yo el que lo hizo. La Justicia me dio la razón". Así se expresó ayer a La Voz del Interior Maximiliano Celi (26), el cabo que la semana pasada fue absuelto por unanimidad por la Cámara del Crimen de Laboulaye, con la participación de jurados populares, por su supuesta responsabilidad con el homicidio de Álvaro Zarandón (16), quien fue ultimado de un balazo policial que le dio en la espalda y lo atravesó. Zarandón murió en la madrugada del 8 de febrero de 2013, cuando 13 policías de la Comisaría de Laboulaye, 360 kilómetros al sur de Córdoba, realizaban un allanamiento en busca de un prófugo, que no era él.Celi se sintió "un perejil" en el marco de la investigación. "Necesitaban agarrar a alguien y culparlo, y me eligieron a mí", aseguró el suboficial. Tras estar 19 meses y medio preso, agradeció a los jueces que lo dejaron en libertad, pero responsabilizó al fiscal de instrucción Enrique Berger que lo detuvo. El mismo viernes que Celi fue absuelto, otro hombre corrió igual suerte por parte de la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba, tras estar 18 meses preso en una causa por narcomenudeo, siendo que también era inocente.El cabo Celi sostuvo que se siente traicionado por algunos pares, sin especificar si se refiere a pares o a jefes; al tiempo que indicó que no sabe si va a reintegrarse a la Policía. "Tiempo al tiempo... Ahora quiero disfrutar de mi familia, de mi mujer y de mi hijo (Aarón, de 2 años), y cobrar el dinero que se me debe", dijo. Mientras estuvo preso, permaneció en pasiva por orden del Tribunal de Conducta Policial, por lo que su sueldo se vio resentido.El suboficial le dijo varias veces a la madre de Álvaro que él no asesinó al muchacho. La mujer de la víctima afirmó que le cree a Celi. "Es inocente. ¿Y el culpable dónde está", afirmó Sandra Zarandón. Operativo, balas y Álvaro Corría la madrugada del 8 de febrero de 2013, cuando se dispuso una serie de allanamientos en la ciudad de Laboulaye. Celi se subió a un móvil de la patrulla junto con un compañero. Partieron varios móviles. Les habían dicho que buscaban a un hombre con pedido de captura por abuso sexual. Llevaban pistolas 9 milímetros y escopetas con cartuchos con perdigones de goma (AT, antitumulto). "Cuando llegamos, se produjo una balacera a mansalva y hubo corridas y disparos innecesarios", aseveró Celi a este diario, quien añadió que corrió hacia un descampado, mientras un compañero lo iluminaba con una linterna. "Ahí vi a Álvaro, tirado. Lo conocía bien del pueblo. Que yo sepa no era un delincuente. Estaba consciente y herido. Fue llevado al hospital, pero yo no le disparé", añadió.Zarandón murió al cabo de unas horas. Un balazo lo había atravesado por la espalda. Nunca se halló la bala, de allí que nunca se pudo determinar de qué pistola policial partió. "Esa misma madrugada me metieron preso. Me acusaron a mí, porque fui el último que estuve cerca de Álvaro cuando lo balearon. Pero yo no lo maté. Lo juro por Dios", afirmó.Celi afirmó que fue traicionado por sus pares. "Para salvarse, me acusaron a mí. Me tocó a mí, como podría haberle tocado a cualquiera. Fui traicionado por mis propios pares", afirmó el policía desde su Laboulaye natal. "Si hubiera sido yo, lo digo, me haría cargo". La vida en prisión Primero, el cabo estuvo preso en la cárcel de Río Cuarto, donde estuvo en una celda, solo. Semanas después, fue trasladado a la Cárcel de Bouwer, a un pabellón de policías. Contra lo que pudiera pensarse, no la pasó bien. "Fui hostigado por varios policías, de forma psicológica y física", afirmó. Celi fue golpeado y presionado para que "confesara" que había sido el autor del homicidio de Zarandón, como denunciaron su abogado, Marcelo Torres, y su esposa, Valeria Canabay.Luego fue cambiado a otro pabellón, donde había otros policías. "Estaban los del 'narcoescándalo' y ahí me trataron bien. Pero estar preso es horrible, tremendo, no se lo deseo a nadie. Sufría cada día estando lejos de mi familia. Y porque quien lo mató fue un policía que no fui yo y porque el culpable sigue libre", dijo el suboficial, quien insistió con que se haga justicia definitivamente.Celi se convirtió en policía en 2008 en parte para "defender al ciudadano" y como salida laboral. Hoy, no sabe si quiere volver a vestir el uniforme.
Marcha por Zarandón
En las próximas horas, familiares y amigos de Álvaro Zarandón, el joven asesinado por la Policía en Laboulaye, realizarán una marcha para exigir justicia. “¿Qué clase de gente está trabajando en la Policía? Es una burla lo que han hecho”, dijo Sandra Zarandón.

