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Una sucesión de posibles traumas

En Argentina y el mundo. Catástrofes naturales, atentados, delitos. Situaciones de fuerte impacto emocional producidas en los últimos días.

24 de abril de 2013 a las 12:03 a. m.
Alejandra Beresovsky ([email protected])
Una sucesión de posibles traumas
Perder todo de la noche a la mañana. A comienzos de mes, una intensa lluvia provocó más de 50 muertos y pérdidas materiales en La Plata.

Volver del trabajo, prepararse para el descanso y, en cuestión de horas, perder todo bajo el agua, incluyendo un ser querido. Tan inimaginable la situación como salir de ella. El martes 2 de abril, en La Plata, cayeron más de 400 milímetros en dos horas y ese fenómeno dejó más de 50 muertos, miles de evacuados y personas que perdieron sus propiedades. No se puede hablar todavía de esa catástrofe como una situación traumática, pero sí de posiblemente traumática, aclara Silvia Bentolila, coordinadora de la Red Provincial de Salud Mental en Incidente Crítico (Red Prosamic) del Ministerio de Salud de Buenos Aires. Bentolila explica que el trauma remite a una situación más crónica, por lo que, destaca, "no hay que quedarse con la idea de que toda situación aguda va transformarse en trauma". Indica que eso dependerá de tres factores. "Obviamente, de la estructura previa del sujeto, tanto de su historia personal, como de su biología; de las características de la situación traumatizante o potencialmente traumática, por ejemplo, las catástrofes naturales son habitualmente mejor procesadas que las situación donde hay violencia ejercida por otro ser humano; y, en tercer lugar, de la forma en que se contiene a las personas desde los equipos de rescate –bomberos y socorristas– y de respuesta de salud en general", enumera. Subraya que también es importante el contexto de contención en la situación poscrítica, es decir, cómo encara la situación la sociedad, en contextos como el de la escuela."Algo tenemos que hacer", dijeron desde el Colegio de Trabajadores Sociales de la Provincia de Buenos Aires. Y, después de las acciones de asistencia por la emergencia, decidieron salir a terreno para hacer un relevamiento sociosanitario con el fin de detectar, entre otras manifestaciones, enfermedades o síntomas posteriores a la inundación, incluyendo las relacionadas con la salud mental, como pesadillas o problemas de apetito. Se trata de contingentes de entre 30 y 100 encuestadores, de los mil inscriptos, conformados principalmente por estudiantes de Trabajo Social, encabezados por licenciados y con profesionales integrantes del equipo de salud que complementan la tarea.

Desde allí, destacan que hay diversas situaciones potencialmente traumáticas relacionadas: la más significativa se da cuando hay una pérdida humana, pero también quedó el efecto de situaciones en las que niños o adultos mayores –los más vulnerables– quedaron expuestos y tuvieron posibilidad de ahogarse, o quienes perdieron sus bienes y carecen de ingresos que les permitan planificar su recuperación. Hasta el momento, cuentan desde el Colegio de Trabajadores Sociales, ya se efectuaron 2.000 entrevistas y el próximo fin de semana será el último en terreno, ya que se delimitaron 19 zonas para relevar.Bentolila considera que esta iniciativa es importante, porque en las tres o cuatro primeras semanas después de un evento se presentan reacciones agudas que, si se consolidan en el tiempo, pueden ser indicadores de una elaboración traumática de la situación. "En el comienzo, hay reacciones normales a una situación anormal. Cuando, lejos de ceder, esas reacciones se consolidan en el tiempo, pueden transformarse en lo que serían los síntomas de una elaboración traumática, como estrés postraumático, trastorno de ansiedad, es decir, distintas formas de asumir traumáticamente la situación", apunta. Insiste en que en el caso de las inundaciones de La Plata, todavía se está en una fase aguda. "Todavía no se puede hablar de patología traumática, sí reacciones.

La organización Médicos del Mundo, a través de su vicepresidente, Javier Meritano, y del responsable de Emergencias Socioambientales, Jorge Radesca, alertaron que “sin duda, el impacto en salud mental de las familias con víctimas y afectados severamente es un problema sanitario a tener en cuenta”.

Ver por TV. ¿La visión de un hecho cruel que involucra a un niño es potencialmente traumático para otro niño?

En marzo, una niña llamada Morena, de 4 años, murió luego de agonizar durante varias horas en la terapia intensiva del Hospital de Niños, por haber sido baleada durante un ataque que estaba dirigido a su padre. La niña estaba dentro de su casa en el barrio Müller.

“Cuando las noticias no son explicadas por adultos conscientes, los niños pueden malinterpretarlas y pensar que la misma situación puede afectarlos a ellos”, responde Verónica Sipowicz, psicóloga infantil.

La especialista afirma que el niño debe sentirse escuchado y comprendido. Y que, a la hora de contarles o explicarse un hecho trágico que se difunde a través de los medios de comunicación, “hay que contarles la verdad de manera simple, sin detalles que los alarmen más”. Enfatiza que es preciso utilizar un lenguaje sencillo, acorde con su edad, y responder a las preguntas que formulen, con claridad y seguridad. “Es conveniente contar lo sucedido filtrando lo macabro, evitando la sobreinformación y la exposición continua a datos, narraciones e imágenes de dichas experiencias”. Y advierte que hay que tener en cuenta la reacción del niño, sus emociones, inquietudes, miedos y creencias. “Es el propio niño el que marca el ritmo y la dirección de la conversación, indicando hasta qué punto está preparado para hablar”.

Boston y el terrorismo. El lunes 15 de abril, se produjeron dos explosiones de artefactos de presunta fabricación casera junto a la línea de llegada de la popular maratón de Boston, lo que dejó tres muertos, entre los cuales estaba un niño de 8 años.

El terror, por ataques sorpresivos producidos por habitantes o enemigos organizados en nucleamientos internacionales, es también potencialmente traumatizante para víctimas directas, posibles víctimas y hasta por quienes lo ven desde el exterior, ya que son acciones que se están replicando en otras sociedades.

“En Estados Unidos, hay formas particulares de violencia que podrían calificarse de típicamente norteamericanas”, explica el periodista y politólogo Claudio Fantini. “Hay dos variantes de terrorismo, uno que viene de afuera y otro local, que desde hace unos años suma pánico”, afirma.

Resiliencia

Ante un escenario potencialmente traumático se hace referencia habitualmente a la posibilidad de superar la situación potencialmente traumatizante a través de lo que se denomina “resiliencia”, un término que deriva del latín y que significa “volver a saltar, rebotar”, destaca Ana S. Rozenfeld, supervisora en equipos de Psicopatología del Hospital Durand y docente de postgrado de la UBA. Describe que, en Ingeniería Civil, este concepto se utiliza para graficar la capacidad de un material de recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora. Cita a la

Enciclopedia Salvat de Ciencia y Tecnología que la define como la propiedad de una pieza de metal para doblarse bajo una carga y volver a su posición original, cuando ésta ya no actúa.

Por extensión, se lo utiliza en Psicología para hacer referencia a la “capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro, a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles”.

Tan importante es la resiliencia –dice– que es el soporte básico para que después la personalidad desarrolle elementos como la creatividad, independencia, introspección, iniciativa, capacidad de relacionarse, humor, valores éticos y morales y la capacidad de pensamiento crítico y autocrítico.

Sociedades en vilo

La intolerancia está produciendo también situaciones potencialmente traumatizantes en América latina. Las elecciones en Venezuela, por caso, dejaron ocho muertos, que fueron atribuidos por el electo presidente Nicolás Maduro a “la violencia fascista, la intolerancia y el odio” de la oposición.

Las muertes se produjeron tras las protestas por el resultado del escrutinio que dio la victoria al considerado sucesor del fallecido Hugo Chávez.