El desafío del siglo 21
Cambios culturales. El aumento del número de casos de la diabetes tipo 2 está relacionado con los hábitos de vida y puede prevenirse.
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que se caracteriza por una falta de acción o generación de insulina, que es una hormona producida por las células B del páncreas. Por esta razón, los azúcares de la dieta no pueden ser utilizados adecuadamente por las células del cuerpo, lo que genera un aumento del azúcar en sangre (hiperglucemia), lo que hace que se elimine por el riñón (glucosuria). La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, un tipo de patología que se presenta cuando el cuerpo crea anticuerpos que atacan las células B del páncreas, lo que impide que produzca insulina. Generalmente, se desarrolla en la niñez o en la adolescencia, pero puede presentarse en cualquier época de la vida.La diabetes tipo 2 se caracteriza porque hay una disminución de la acción de la insulina, ocurre más frecuentemente en personas mayores de 40 años, aunque en los últimos 10 años aumentó en forma alarmante en niños y adolescentes. Existe mayor riesgo de padecer la enfermedad cuando se tienen familiares diabéticos, o por hábitos de vida poco saludables, que se traducen en una combinación de obesidad con sedentarismo, hipercolesterolemia y/o hipertensión arterial.La diabetes gestacional se desarrolla durante el embarazo, con mayor frecuencia entre el segundo y tercer trimestre, y su diagnóstico y correcto tratamiento es fundamental para evitar complicaciones en la madre y el hijo.La prevalencia de la diabetes tipo 2, es decir el número de casos, y también su incidencia (la aparición de nuevos) se incrementaron, y se estima que para 2025 habrá más de 300 millones de personas con la enfermedad en todo el mundo. Esta realidad está asociada al aumento de la prevalencia de la obesidad (y su vinculación, llamada "diabesidad") y el estilo de vida sedentario, relacionado con hábitos alimentarios poco saludables, un exceso en la ingesta de calorías, la multiplicación de productos con azúcares simples o refinados (dulces, gaseosas, golosinas) y por grasas saturadas inadecuadas (como frituras y fiambres). Un 40 por ciento de los argentinos tienen sobrepeso u obesidad. Afecta a todas las edades, incluso ha crecido rápidamente entre los niños y adolescentes a nivel mundial, lo que por ejemplo impulsó a la Academia Americana de Pediatría (AA P) a publicar una guía para la práctica clínica a comienzos de este año con el fin de señalar las pautas de estudio y tratamiento.En el caso de la diabetes, la enfermedad cardiovascular es la principal causa de morbilidad (indicador estadístico que hace referencia a la cantidad de personas enfermas o que se perciben enfermas) y mortalidad entre las personas que la padecen. Estudios recientes demuestran que las lesiones en la pared arterial comienzan de cinco a 15 años antes del diagnóstico clínico. Inclusive, se ha concluido que entre un 10 y un 15 por ciento de los pacientes presentan lesio nes en las arterias coronarias, cerebrales, de la retina o el riñón (que se produjeron en forma silenciosa) en el momento del diagnóstico.E n un consenso mundial organizado por la Federación Internacional de Diabetes (IDF) en Berlín en 2005, en el que tuvimos oportunidad de debatir, se modificó el valor de la glucemia (azúcar en sangre) normal de 70 a 100 mg/dl. El síndrome metabólico (SM) es un conjunto de factores de riesgo cardiovasculares asociados con una alteración en la acción de la insulina y puede ser un estado previo al de diabetes. El tratamiento del SM y de la diabetes exige: La pérdida de peso con un cambio de hábito nutricional y el incremento de la actividad física, bajo supervisión deportológica. Constituyen el eje central de cualquier tratamiento para la prediabetes y el síndrome metabólico, junto con los medicamentos sensibilizadores a la insulina (metformina o pioglitazona) que desempeñan un papel muy importante, al mejorar la acción de la insulina en los tejidos periféricos (hígado, músculo y tejido adiposo). En pacientes con alto riesgo cardiometabólico se puede agregar tratamiento para el colesterol alto, la hipertensión arterial y el uso de aspirina 100 mg en caso de no contraindicación a esta. El tratamiento debe estar orientado de acuerdo con las necesidades de cada paciente. Dadas la magnitud del problema y la seriedad de las complicaciones de la diabetes y la enfermedad cardiovascular, la prevención constituye el abordaje lógico para frenar la creciente prevalencia de la enfermedad, lo que hace imperioso realizar esfuerzos tendientes a no sólo diagnosticar la diabetes, sino a prevenir su aparición y las posibles complicaciones.
*Pablo Fragueiro es médico y doctor en Medicina, exprofesor titular de Medicina Interna 3 (A), de la Universidad Católica de Córdoba, Fellow American College of Endocrinology (EE.UU.) y jefe del Servicio de Endocrinología y Diabetes, Consultorios del Cerro.

