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El cabello también sufre los efectos del sol

Consecuencias. La exposición hace que el pelo pierda fuerza. Suele aclararse y ponerse áspero. Especialistas recomiendan utilizar productos especiales para protegerlo y repararlo.

14 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Valia Yankilevich
El cabello  también sufre los  efectos del sol

El pelo protege la piel contra los traumas físicos, el frío y la radiación ultravioleta. Sin dudas, protege del sol, ya que en personas con poco cabello o calvas hay una mayor frecuencia de lesiones inducidas por aquel, como las queratosis solares y carcinomas. Pero, a la vez, el cabello padece las consecuencias de la exposición al sol, al calor de los secadores o del ambiente, a las tinturas y al cloro de las piletas. Las características morfológicas del cabello varían de un individuo a otro y aun en las distintas regiones del cuerpo. Los pelos pueden ser retorcidos, rígidos, blandos, largos, cortos, gruesos, finos, rizados, coloreados o blancos. "El cabello humano es un representante importante del grupo de las fibras de queratina, que son estructuralmente proteínas. Entonces, si algún factor reduce la síntesis proteica en todo el organismo, es lógico suponer que un órgano de notable actividad como el folículo piloso constituye un sensible indicador de esa situación", ilustra María Laura Gubiani, del equipo de dermatología del Hospital San Roque.Precisamente, la exposición al sol causa degradación de las queratinas del pelo y pérdida de su fuerza. El grado de alteración se halla correlacionado con el total de la irradiación recibida. Y se advierte en la textura y en el color. Suele aclararse y ponerse más áspero."Si bien la función de los cabellos es de protección, también cumplen una función estética personal desde tiempos antiguos. Durante el verano, el cabello está expuesto a factores extrínsecos (sol, agua, residuos ambientales) e intrínsecos (sebo, sudor), por lo que es importante utilizar champúes que contengan surfactantes aniónicos, anfotéricos, catiónicos o no iónicos que varían su capacidad para limpiar así como para dejar el cabello manejable", explica Gubiani. Un buen champú y acondicionador adecuado permiten "la neutralización de las cargas estáticas y la promoción del aspecto, el tacto, la plenitud, el brillo y la manejabilidad general del cabello", agrega. Entre las propiedades físicas del pelo se destacan la elasticidad y la resistencia a los agentes mecánicos. Los agentes químicos (como el agua, álcalis, reductores, ácidos, enzimas) y los factores físicos (como la temperatura) son capaces de modificar su estructura y funcionalidad. En casos extremos de fuerte exposición a la luz solar, puede sobrevenir la ruptura prematura del cabello, fenómeno que los dermatólogos denominan tricorrexis.

Perder el color

Es común en verano ver cómo la tonalidad del cabello se modifica. “El color viene determinado genéticamente a través de un pigmento llamado melanina, que se origina en unas células llamadas melanocitos. La pigmentación puede verse modificada por factores genéticos como la edad o las hormonas, o por factores externos. La radiación solar es uno de los que más puede afectar a la estructura y la coloración del cabello. Junto con el oxígeno del aire, produce la oxidación de los gránulos de melanina en la zona de la corteza del pelo, lo que produce su decoloración. Esto provoca, en los cabellos de color natural, que se puedan aclarar”, explica Gubiani.

Experiencia de peluquero

Alberto Couce, peluquero con más de 30 años de experiencia, reconoce que después del verano llegan al salón “mujeres con los cabellos muy decolorados, frágiles, porosos, sin brillo, y hasta en algunos casos (cabellos claros) con un tono verdoso”. Y comenta que “hay situaciones que se pueden prevenir”.

Couce asegura que en el mercado existen actualmente productos para protección no solo de la piel si no también del cabello, como aceites, fluidos y gel. Aceite solar protección 90 (para cabellos más porosos y gruesos con efecto brillante), fluido solar protección 90 (para cabellos más finos con una hidratación más ligera y efecto natural) y gel solar protección 90 (con hidratación y efecto liso no graso).

“Estos productos se utilizan antes y durante la exposición del sol, aguas cloradas y saladas”, resalta.

El peluquero insiste que el sol, el agua clorada y salada son de los principales factores que aclaran el color del pelo, y que “por efecto de la misma decoloración, estos se vuelven más finos y resquebradizos”.

Tratamiento

Como tratamiento, Couce sugiere champú reparador para después del sol con acción anti-sal o anti-cloro, geles con aceites refrescantes o manteca de palma. Y para reparar, recomienda mascarilla que nutre en profundidad los cabellos sensibilizados o bruma hidratante.

“Los restauradores capilares son cosméticos cuya finalidad es reconstruir la estructura del pelo. En la actualidad, hay múltiples acondicionadores y restauradores que tienen incorporado en su fórmula protectores solares para evitar los efectos adversos que tiene la acción de los rayos ultravioletas sobre el cabello”, dice Gubiani.

Y agrega: “El uso de ellos se ve intensificada en el verano y especialmente si vacacionamos en lugares costeros, pues el agua salada del mar afecta a las proteínas del pelo, lo que genera la aspereza y sequedad”.