Juntas y revueltas
Dos frutas que, juntas y combinadas, explotan en color, sabor y nutrición. El arándano tiene una exquisita pulpa jugosa de sabor agridulce.
Dos frutas que, juntas y combinadas, explotan en color, sabor y nutrición. El arándano tiene una exquisita pulpa jugosa de sabor agridulce. Posee un escaso valor calórico, alrededor de 30 calorías cada 100 g, pero valiosos nutrientes. Es rico en vitamina C (17 mg), imprescindible para la formación de colágeno, la absorción de hierro, y para incrementar las defensas inmunológicas que permiten ser más resistentes a enfermedades. Además, tiene una gran acción antioxidante. La fibra (1,8 g) abunda en los arándanos, por lo que su ingesta habitual contribuye al normal funcionamiento del intestino. Asimismo, es buena fuente de potasio (88 mg), necesario para la actividad muscular normal, y contiene hierro, calcio y magnesio (0,5 mg). Las frutillas, también conocidas como "fresas", son muy delicadas y contienen vitamina C (60 mg/100 g), E, provitamina A, folatos, potasio (150mg/100g) y fibra (2,2 g/100g), que mejora el tránsito intestinal. Los flavonoides, antioxidantes naturales, le dan su intenso color. Aportan alrededor de 34 calorías cada 100 gramos y es una muy buena fuente de vitamina C, a la que se une el ácido cítrico, que potencia su actividad antioxidante. Ayuda a prevenir resfríos e interviene en la cicatrización. Es una fuente de ácido málico, lo que la convierte en un alimento útil para personas que sufren de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica. ¡Hasta el miércoles!

