Hablar del cáncer, una causa activa todo el año
Prevención, detección temprana e investigación. Son las claves para reducir el número de muertes por esta enfermedad. Un estilo de vida saludable es fundamental.
Como todos los años, el 4 de febrero se conmemoró el Día Mundial contra el Cáncer, una iniciativa que busca reducir el número de muertes evitables por esa enfermedad. Además, el 15 de febrero fue el día mundial contra el cáncer infantil. El objetivo de estas jornadas es enviar mensajes de prevención y sensibilización a la comunidad, pero fundamentalmente, hablar del tema, porque el cáncer es una patología que genera miedo y, como consecuencia, silencio, lo que no contribuye a reducir las muertes evitables. "Hablar ayuda a eliminar la connotación que asimila cáncer con muerte, desmitifica la palabra", afirma en ese sentido, Luis Fein, oncólogo rosarino y miembro de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (Aaoc) a La Voz del Interior. "Uno de los mensajes básicos es que detectar tempranamente aumenta las posiblidades de curación", añadió. Para ello es fundamental realizarse estudios que ya se han incorporado a la rutina de cuidados de hombres y mujeres, sobre todo después de los 40 años: mamografía y papanicoláu para prevenir el cáncer de la mujer y colonoscopia en ambos géneros, a partir de los 50 años cuando el riesgo es promedio (antes, con indicación médica cuando hay riesgo aumentado por antecedentes personales o familiares por ejemplo). "El segundo mensaje es que el 30 por ciento de los cánceres es prevenible cambiando hábitos de vida, dejando de fumar, evitando el consumo de alcohol excesivo y con una dieta saludable y actividad física", añadió Fein. "Además, el 50 por ciento o más de los cánceres pueden curarse si se diagnostican tempranamente", concluyó.
Investigaciones
“En Argentina tenemos una historia muy larga en investigación clínica”, asegura Luis Fein, quien además de ser miembro de AAOC es presidente y director de Investigación Clínica en el Grupo Argentino de Investigación Clínica en Oncología (Gaico).
Fein afirma que el país ha hecho contribuciones importantes al descubrimiento de nuevos medicamentos o tratamientos o el acercamiento a ellos.
En Argentina, por lo general, al probarse nuevas drogas en voluntarios, se interviene en las segundas o terceras fases, es decir que el fármaco ya ha sido probado en pacientes en otras partes del mundo, lo que permite tener un perfil previo tanto de su eficiencia como de los niveles de toxicidad potenciales.
Aunque existen unidades de fase temprana, en Buenos Aires, estas requieren de condiciones especiales y por eso no son tan habituales.
Los estudios con nuevas drogas oncológicas no se hacen en voluntarios sanos, siempre se hace en pacientes enfermos, como una alternativa cuando se terminan las alternativas terapéuticas habituales.
El altruismo no es lo que debe motivar la participación, sino la existencia de un potencial beneficio, dice Fein, quien recuerda que periódicamente se trabaja en consensos para la actualización de los protocolos de investigación, para que cada procedimiento de prueba de fármacos en humanos sea ética y científicamente aceptable.

