Forzar la voz puede traer disfonías
Es un problema frecuente en personas que trabajan con la voz.
Los docentes, locutores, periodistas, vendedores, empleados de call centres , cantantes y actores, entre otros, tienen problemas de voz recurrentes porque la utilizan como herramienta de trabajo por largo tiempo.
La disfonía es la alteración más frecuente y, en consecuencia, les impide comunicarse de manera adecuada.
"La disfonía no es una enfermedad, sino la consecuencia de un desequilibrio en el proceso de producción de la voz", señala Elisabeth Ducasse, fonoaudióloga e integrante del Servicio de Fonoaudiología de la UEPC.
La crisis se instala cuando se emplea la voz en situaciones de mucha exigencia, como hablar todo el tiempo con fuerza y entonación permanentes durante varias horas, sobre un alto nivel de ruido, con gran intensidad, o por gritar. Y también por hablar mucho tiempo por teléfono, carraspear o toser de manera habitual y utilizar la voz mientras hay un proceso inflamatorio en las vías respiratorias.
Sin voz
Patricia lleva 18 años dando clase a niños de primaria. Ya realizó varias consultas con otorrinolaringólogos y fonoaudiólogos porque se va quedando ronca cada vez más temprano en el año. Y, además, ya tiene instalado un tono vocal diferente al propio.
"Hay días que llego al aula y, sencillamente, no puedo hablar, o comienzo a dar clase con mucho esfuerzo y al rato me quedo sin voz", relata.
Esta situación se da por fatiga vocal, producto de una inadecuada técnica para hablar y del mal uso y abuso de la voz.
"Los pacientes nos cuentan que ya no \'sienten\' su voz como antes y que no la controlan", comenta Ducasse. "Sienten dolor al hablar por poco tiempo, su voz está \'ronca\', no tiene fuerza, es débil y, a veces, llegan a la afonía", agrega.
Estas complicaciones tienen su correlato en el ámbito laboral y social, y también consecuencias emocionales, ya que "estas personas suelen hablar cada vez menos, porque no pueden comunicarse de manera adecuada en reuniones familiares o de amigos, ni hablar por teléfono y, así, tienden a aislarse", sostiene la fonoaudióloga.
Educación vocal. Cuando se exige la voz sin una buena técnica, los músculos que intervienen en la fonación realizan esfuerzos excesivos que hacen que se produzcan compensaciones para emitir los sonidos, lo cual puede originar una patología vocal.
Las disfonías obedecen a diversas causas, "ya que para producir la voz no sólo intervienen la laringe y las cuerdas vocales, sino varios sistemas, entre ellos el respiratorio, el postural, el sistema nervioso, el endocrino, el auditivo, y aspectos pisco-emocionales; en otras palabras, involucra a todo el ser", explica la fonoaudióloga.
Además, pueden ser sólo funcionales o desembocar en alteraciones orgánicas, por lo que "es siempre necesario consultar con el otorrinolaringólogo ante cualquier cambio en la voz".
Los pacientes que necesitan recuperar su voz realizan tratamiento fonoaudiológico "para mejorar la postura, disminuir las tensiones musculares, lograr una respiración acorde a las exigencias de la profesión, usar de manera flexible sus órganos fono-articulatorios y lograr un cambio de \'actitud vocal\'", explica la especialista.
Tratamiento para cada uno. El tratamiento depende del problema de cada persona y de su desempeño laboral.
Pero es posible prevenir estos inconvenientes al educar la voz con técnicas vocales que se aprenden y practican en forma individual o grupal, con especialistas en fonoaudiología.
En general, una técnica vocal adecuada, requiere "relajación, postura y tono muscular de ciertas zonas; respiración equilibrada y coordinación neuromuscular; emisión vocal libre de tensión; aprovechamiento de los resonadores naturales (impostación); y correcta pronunciación de los fonemas", detalla Victoria García, fonoaudióloga agregada a la cátedra de Odontopediatría de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba.

