Apross dejó fuera a 56 profesionales
La rescisión contractual se vincula a un injustificado aumento en las consultas. Otros 410 prestadores tendrán un seguimiento personalizado.
La Administración Provincial del Seguro de Salud (Apross) resolvió rescindir el contrato de 56 profesionales, luego de una evaluación de la que surgieron irregularidades.
Otros 145 también fueron dados de baja, ya que a pesar de estar inscriptos y con contratos firmados como prestadores de Apross, nunca validaron prácticas a afiliados de la obra social provincial.
Y a su vez, otros 410 fueron advertidos a través de notificaciones de que pasaron a revistar en una categoría especial, denominada "prestadores diferenciales". Ellos tendrán un seguimiento personalizado de las consultas que facturan, como de los afiliados que atienden.
Las irregularidades surgieron a partir de un seguimiento de las prestaciones que comenzó hace tres meses.
La información fue brindada a este diario por el presidente del ex Ipam, Rodolfo Rodríguez, quien precisó que los profesionales dados de baja "están por fuera de los parámetros prestacionales y de calidad, definidos por la obra social provincial".
"No es una sanción, sino una rescisión de contrato sin causa, porque consideramos que su comportamiento no se adecua a nuestros parámetros", dijo.
El funcionario precisó que se trata de profesionales de Capital y del interior provincial en forma indistinta, y que la disposición comenzará a regir en forma inmediata.
La medida se vincula a una información que, hace dos meses, el titular de Apross brindó en la Legislatura provincial, ocasión en la que advirtió sobre un incremento significativo en la cantidad de consultas registrado en el ex Ipam.
De 4,8 consultas por año por afiliado, se pasó a 6,4, lo que representa un número enorme si se tiene en cuenta que Apross tiene hoy 520 mil afiliados.
"Al revisar el tema, surgió que el aumento de las consultas no era generalizado, sino que estaba concentrado en un grupo puntual de profesionales", señaló Rodríguez.
En concreto, se advirtió que 475 profesionales de un total de 3.700 estaban generando el 30 por ciento del gasto en consultas de toda la obra social.
"Al investigarlo, algunos afiliados manifestaron desconocer al médico que facturó la consulta; otros dijeron no padecer la enfermedad que aparece como motivo de la consulta; y otros indirectamente aceptaron que le hicieron un favor a alguien prestando el carné", precisó el funcionario a los legisladores. Y añadió que tampoco faltaron médicos "que atendían todos los meses, a todos los miembros de su familia".
Según advirtió el presidente del ex Ipam en la Unicameral, el incremento del gasto por el crecimiento en las consultas no sólo es un problema en sí mismo, sino que además impacta en un incremento proporcional en la cantidad de recetas, que también fue advertido en los registros de la obra social.
Una de cal, otra de arena. Con respecto a los "prestadores diferenciales", Rodríguez indicó que se les hará un seguimiento puntual "para determinar si la cantidad de consultas que realizan es una conducta médica justificada, o si no lo es".
La profundización en los controles -que empezó con los prestadores individuales y seguirá con las instituciones- va acompañada, según indicó Rodríguez, de incremento de los aranceles y los coseguros que perciben los prestadores Apross.
En promedio, el valor del arancel se incrementó entre un 23 y un 35 por ciento.

