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Yrimia se defiende: ¡Si yo no hago nada!

El exjuez, incluido en la acusación de Nisman, rechazó la protección policial: “No tiene sentido que a mí me custodien”. Para él, el fiscal recibió “pruebas falsas”.

23 de enero de 2015 a las 12:01 a. m.
Agencia DyN
Yrimia se defiende: ¡Si yo no hago nada!

Buenos Aires. El ex juez Héctor Luis Yrimia volvió ayer a negar la acusación en su contra que formuló el fiscal Alberto Nisman, quien lo incluyó como sospechoso del encubrimiento por el ataque a la Amia, y reveló que rechazó la custodia que dispuso en las últimas horas el juez Ariel Lijo para protegerlo.

“¡Si yo no hago nada! –protestó–. No tiene sentido que a mí me custodien. Creo que fue una decisión meditada por el juez Lijo, pero no quiero que se gaste un solo peso de mi persona de parte del Estado porque yo no tengo que cuidarme de nada. No lo necesité cuando fui juez ni fiscal. Soy un ciudadano común y es un gasto innecesario que tengan personas asignadas a mí cuando hay un montón personas que las puedan necesitar”.

Yrimia afirmó que al fiscal fallecido lo conoció en 1993 y que lo vio “cinco o seis veces” en su vida, mientras que se inclinó por “creer que a Nisman le hayan dado información falsa, prometiendo más pruebas”, que después “no las tuvo”.

Opinó que si se leen la acusación, “es una denuncia tipo novela”, afirmó que “no existe la tentativa de encubrimiento” y confió en que la acusación en su contra se va a diluir porque “no tiene sentido”.

“Supuestamente fui contratado para evaluar o hacer una pista falsa” que desinvolucrara a Irán en la masacre “por mis conocimientos de la causa Amia”, resumió.

Sin embargo, aclaró que sólo intervino junto a un grupo de fiscales los primeros cuatro meses posteriores al atentado, que en aquel momento la investigación la manejaba el juez y que sólo se analizó la conexión local, por lo que concluyó que “no tenía un conocimiento tan profundo como se cree”.

Sobre el resto de los mencionados en la denuncia, Yrimia afirmó que nunca habló con el piquetero Luis D’Elía y que al dirigente de Quebracho Fernando Esteche casi lo mete preso cuando le hizo una manifestación frente a su juzgado.

Al supuesto espía Ramón “Allan” Bogado, en cambio, lo conoce porque es cliente de su estudio jurídico a raíz un accidente de tránsito que protagonizó donde había muerto un amigo.

También con Khalil

“A (Jorge) Khalil me lo presenta un conocido que me dice que como religioso quería tener contacto con la gente de la Iglesia y tratar de hacer un acercamiento entre mundo chiíta y el Vaticano, situación que se frustró porque se tenía que hacer en la sede de Embajada de Irán en el Vaticano”, contó Yrimia.