Visita indeseada en la Capital
En una elección signada por la dualidad de perspectivas, el desempeño de la UCR no fue ajeno a esa lógica y quedó tamizado por múltiples lecturas.
En una elección signada por la dualidad de perspectivas (Paso/comicios generales; interna partidaria/resto de competidores; Capital/interior), el desempeño de la UCR no fue ajeno a esa lógica y quedó tamizado por múltiples lecturas. Confluencia, con la sociedad Oscar Aguad-Ramón Mestre, se impuso con holgura a los rivales internos (Identidad Radical y Cambio Radical), que no lograron el piso mínimo de votos para subirse a la lista. Esa etapa exenta de traumas hace suponer que la UCR irá unida a octubre.Hacia fuera del partido y en la competencia con las demás fuerzas, es otro el cantar. A nivel provincial y considerando partidos en su conjunto, la UCR no llegó a poner en duda la cómoda hegemonía del PJ y perdió por casi ocho puntos.Pero la gran sorpresa fue en Capital, donde el líder partidario Ramón Mestre gobierna desde hace dos años. La UCR esperaba ganar por dos puntos, pero a poco de iniciado, el escrutinio mostró una paridad muy ajustada con el PJ, que forzó distintas lecturas, según conveniencia.Los radicales contabilizan un mano a mano de Aguad contra Juan Schiaretti y no un global de UCR a PJ, y concluyen en que ganaron por seis mil votos. Los peronistas, al sumar todas las listas partidarias alegan que ganaron ellos por casi 12 mil votos.Mestre se ve obligado a redoblar esfuerzos ante un PJ que antes tenía casi vedada la Capital y que ahora se anima a discutir voto por voto.

